
Moscú.-La selección mexicana de fútbol realizó su última preparación en las afueras de esta capital para enfrentar mañana a Alemania por el grupo F de la Copa Mundial de Rusia.
El plantel dirigido por Juan Carlos Osorio entrenó a puertas cerradas en su campamento base a la espera de su debut ante los actuales campeones del orbe y tampoco atendió a los medios de comunicación tras haber ofrecido conferencias de prensa toda la semana.
‘Nadie es invencible en una copa del mundo, ni siquiera el campeón, porque todos venimos con la mentalidad de ganar la Copa, así que no tenemos que seguir hablando tanto, sino que ahora hay que demostrar en el campo para qué estamos’, afirmó el mexicano Carlos Salcedo, defensor del Eintracht Frankfurt alemán.
México se retira así de cualquier distracción en el confort de las instalaciones del Dínamo de Moscú, unos 30 kilómetros al norte del centro de la capital rusa y rodeado de áreas verdes y clubes de country.
El lugar, escogido por la federación mexicana durante la Copa Confederaciones de 2017, es además de difícil acceso y apenas una línea de autobús llega cerca del campamento base.








