Son al menos cinco niñas originarias de Puebla, las que son víctimas de explotación sexual en el estado de Oaxaca, así lo dio a conocer subprocuradora de Delitos contra la Mujer por Razones de Género, de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del estado de esa entidad, Araceli Hernández Gómez, al sostener una reunión con legisladoras de la Comisión de Equidad y Género de la Cámara baja, al tiempo de recordar que en 2009 se tipificó en ese estado el delito de trata de personas.
Araceli Hernández, ha señalado que para las niñas poblanas es una desgracia tener como vecino al estado de Tlaxcala, ya que esto las hace presa fácil de las de las redes de tratantes de personas, y reveló que las víctimas poblanas son explotadas sexualmente en territorio oaxaqueño.
Asimismo, declaró que: «Y desde entonces a la fecha hemos detectado a cinco niñas originarias del estado de Puebla que fueron captadas en su lugar de origen y llevadas a ser tratadas en la ciudad de Oaxaca. Así operan esas redes, primero sacan a las niñas de su contexto familiar y luego las trasladan de una ciudad a otra e incluso fuera del país».
También indicó que las niñas poblanas estaban siendo víctimas de trata sexual, «pero afortunadamente fueron rescatas, atendidas y por supuesto consignadas las averiguaciones. Y seguramente hay más niñas poblanas en otros estados de la República en condición de trata, como también niñas oaxaqueñas y de las diferentes entidades del país, porque los tratantes van moviendo a las niñas de un lugar a otro».
Agregó que la trata de personas es uno de los peores delitos que puede sufrir una víctima, pero también advirtió que las niñas que sufren violencia intrafamiliar o viven en pobreza extrema son presa fácil de los tratantes de personas.
En la Reunión Nacional de Procuradores, señaló el acuerdo de que se van fortaleciendo los vínculos entre las procuradurías estatales, a fin de compartir cifras y experiencias para desarrollar un trabajo integral en contra de los tratantes de blancas.
Aseguró que existe una buena coordinación entre las procuradurías estatales de Oaxaca y Puebla, pero, «lamentablemente Puebla tiene como vecino al estado de Tlaxcala, donde a nivel nacional e internacional se tiene conocimiento que en esa zona hay familias enteras que se dedican a la trata de personas, lo que coloca en mayor vulnerabilidad a las niñas poblanas, quienes primero fueron trasladadas a Tlaxcala».









