Published On: mié, Nov 6th, 2019

Sylvia Schmelkes, vicerrectora de la IBERO, da pistas para difundir temas educativos

El Campo Estratégico de Acción en Modelos y Políticas Educativas (CEA-MOPE) del Sistema Universitario Jesuita, y Educación Futura, impartieron en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México el Laboratorio de Periodismo y Política Educativa, con el objetivo de desarrollar habilidades analíticas mediante la creación y difusión de materiales periodísticos, en consideración de la política educativa y el contexto actual.

Dicha actividad estuvo dirigida a docentes, directivos, reporteros, estudiantes de educación y áreas afines, y tuvo como invitada especial a la Maestra Sylvia Schmelkes del Valle, vicerrectora académica de la IBERO, quien compartió, desde su punto de vista, cuáles deben ser los temas fundamentales que debe abordar un o una  (a) periodista de la fuente educativa; y también dio algunas pistas para tratar el tema de la educación en los medios de comunicación.

Schmelkes visualiza nueve temas fundamentales que deben abordar las y los periodistas especializados en la fuente educativa, relacionados desde luego con el derecho a la educación.

  1. Leyes y reglamentos normativos. Estar atentos a lo que plasma el proyecto de nación en materia de educación lleva a las y los periodistas a analizar las leyes, reglamentos, documentos normativos, plan de desarrollo y planes sectoriales. Esto es fundamental hacerlo al principio de un sexenio, porque es cuando cambian las leyes.
  2. Políticas educativas. Hay preguntarse qué tanto las políticas educativas están alineadas a los planes de desarrollo. Y de las políticas existentes o las nuevas que se van desarrollando, hay que preguntarse qué problema público están atendiendo, cómo se están diseñando, cómo se están implementando, qué seguimiento se les está dando, cómo se piensan evaluar, y si ya hay evaluaciones, qué dicen esas evaluaciones y qué consecuencias tienen.
  3. Cuáles son las exigencias sociales sobre la educación y qué tanto la educación está respondiendo a esas exigencias que van cambiando. Un ejemplo de qué conocimientos están exigiendo la sociedad y el mundo actual es la sustentabilidad, en la que ahora tienen que enfocarse todos, porque “si no cambiamos nuestras formas de vivir como individuos o nuestras políticas como gobiernos, pues nuestra vida como seres humanos en el planeta está muy contada”. Entonces en cuanto a sustentabilidad hay que preguntarse, qué tanto está respondiendo a ella la educación, con el conocimiento, habilidades y valores que se obtienen en la escuela o que se pueden obtener en la escuela.
  4. Pedagogía. Al ser la pedagogía la ciencia de la educación, del aprendizaje y de la enseñanza, no se puede hacer periodismo educativo sin tener una línea de trabajo en lo propiamente pedagógico. Esto significa meterse a cuestiones como: currículum, qué currículum se está haciendo, qué cambios curriculares está habiendo, hacia dónde van esos cambios curriculares en relación con las exigencias sociales y con el propio derecho a la educación. Prácticas docentes, qué se sabe de ellas, qué está ocurriendo y de qué materiales educativos se dispone; evaluación, cómo se está evaluando a los alumnos, por qué cambian los decretos de evaluación, si son cuantitativos o cualitativos, cuáles son las maneras de evaluación, las consecuencias de las evaluaciones y si esas consecuencias son o no las adecuadas.
  5. Actores. Como en la educación intervienen diversos actores, hay que tomar en cuenta el punto de vista de cada uno de ellos. No obstante que los actores más importantes en la educación son los estudiantes, rara vez aparecen en los trabajos periodísticos como informantes y como preocupación fundamental. Otros actores importantes son los docentes, los padres de familia, las comunidades y los empresarios. “No se nos puede olvidar que esos múltiples actores tienen algo que decir y que nos debe de preocupar”.
  6. Innovaciones educativas. Qué cosas nuevas están haciéndose en México y en otros países, qué tanto se están aprovechando o no esas innovaciones, que avances tecnológicos hay, cuáles son las metodologías novedosas (por ejemplo, el aula invertida) y cómo se está reaccionando como país o como grupos poblacionales específicos a éstas.
  7. Proyectos alternativos de educación. Aunque generalmente son pequeños y surgen en determinados lugares, son portadores de futuro educativo bastante interesantes, porque tratan de responder a lo que el sistema educativo como tal no está respondiendo. Un ejemplo es el maestro Bartolomé Vázquez, profesor en una zona indígena en Chiapas, que trabaja en una escuela multigrado, quien a partir del sentido común ha hecho innovaciones pedagógicas con las cuales ha logrado buenos resultados.
  8. Evaluaciones. Los periodistas tienen que estar muy pendientes de qué dicen y qué no dicen las evaluaciones, porque, por ejemplo, las evaluaciones no dicen nada acerca de qué escuela está mejor que otra en sentido totalmente absoluto. Los rankeos, que derivan de las evaluaciones, tampoco toman en cuenta los contextos, ni las necesidades, ni las evoluciones de las escuelas. Además, no se pueden absolutizar los resultados de las evaluaciones, pues toda evaluación por definición es parcial, porque está viendo ciertas cosas en un momento histórico específico. Empero, sí hay que interpretar las evaluaciones y sacarles el mayor provecho, al tratar de buscar las causas de aquello que están diciendo, sobre todo, por qué hay desigualdades entre una escuela y otra, o en una ciudad respecto de la zona urbana.
  9. Indicadores de desarrollo educativo. Hay que estar muy al tanto de cómo van estos indicadores, para ver con datos duros si se va mejorando o no; siempre y cuando se interprete esa información y se pregunte sobre las causas de la información que se está brindando.

En todos estos nueve temas los periodistas tienen que preguntarse qué está haciendo la federación y qué están haciendo los estados, en estos últimos, porque hay algunos notables avances e innovaciones que muchas veces pasan desapercibidos.

Pistas para abordar los temas educativos

Para abordar esos nueve temas educativos, la Vicerrectora Académica de la IBERO también dio ocho pistas:

  1. Relacionar con lo que ha ocurrido en el pasado. Hay distintas épocas que han marcado claramente la historia de la educación en México. Por ejemplo, con la fundación de la Secretaría de Educación Pública se dio paso a un programa integrador, alfabetizador y castellanizador. Siguieron, la etapa de la educación socialista, la de la expansión del sistema educativo, la de modernización y la de tecnocratización. De todas esas etapas hay que preguntarse qué querían lograr, si efectivamente lo lograron y si una nueva etapa va a poderlo lograr.
  2. La experiencia internacional. Los datos de otros países son útiles para comparar y contrastar la educación de México con la de ellos.  Desde luego esa información es parcial, porque hay contextos distintos y realidades históricas diferentes, pero hay un punto de referencia que abre preguntas, sin necesariamente dar respuestas. En este rubro las y los periodistas pueden consultar el Instituto de Estadística de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), donde se pueden comparar diversos indicadores entre diferentes países. Lo mismo puede hacerse al ingresar a Education at a Glance de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y a las evaluaciones internacionales, como el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE (PISA, por sus siglas en inglés). Asimismo, cabría que los periodistas se preguntaran qué pasa en otros países que por alguna razón han destacado en educación, como Finlandia, Singapur y Vietnam; y en Latinoamérica, Colombia, Uruguay y Chile.
  3. Investigación educativa. Las investigaciones educativas realizadas por los académicos de las universidades y los centros de investigación brindan “lo que los datos no nos dan, que es la explicación de las causas”.
  4. Diferentes puntos de vista. Que están en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), en la sociedad civil y en los empresarios. De todos esos puntos de vista distintos hay que dar cuenta, para no informar de manera parcial y no objetiva.
  5. Diversidad. Cómo es la educación en las diferentes regiones, cuáles son esas diferencias regionales, culturales y lingüísticas; cuáles son las diferencias entre modalidades educativas; qué pasa en los estados donde la política educativa federal no se pudo llevar a cabo. Diversidad y desigualdad tienen que ser temas que atraviesen estas preocupaciones.
  6. Cuestiones emergentes. Lo que tiene que ver, por ejemplo, con migración y cómo se atiende a los migrantes educativamente; y desastres naturales, como los sismos, que derrumban escuelas y tienen consecuencias en la educación.
  7. La relación con el lector.  Aunque es una perogrullada en el periodismo, Schmelkes destacó que se debe informar con la máxima veracidad y objetividad posibles, hay que contrastar y comparar con el pasado, con un ideal, entre regiones, entre clases sociales, entre tipos de escuelas, entre modalidades. “La comparación y el contraste siempre son importantes en un país tan heterogéneo como México, donde un solo dato no nos funciona”.
  8. Provocar la reflexión. Hay veces que se no tiene la respuesta, que la causa no está clara y lo que provoca son preguntas. Esas preguntas hay que comunicarlas, “porque creo que provocar la reflexión en las audiencias es una función muy importante que tienen los periodistas”. Ello, también para provocar una responsabilidad cívica, para que aquellos a quienes se está informando asuman su propia postura y desde esa postura puedan tomar algún tipo de acción ciudadana en relación con un problema que es público, como el de la educación.