Washington.-El Senado estadounidense prevé votar hoy el proyecto conocido como Ley de la Libertad Estadounidense, que permitiría continuar con la recolección de datos de llamadas telefónicas por parte de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA).
eLlíder de la mayoría republicana en la Cámara alta, Mitch McConnell, explicó que también evalúan cambios a una iniciativa que restringiría la autoridad del gobierno para espiar gran número de teléfonos autorizadas después de los ataques terroristas de 2001.
El domingo, la instancia legislativa no pudo llegar a un acuerdo para extender la llamada Ley Patriota en la cual se ampararon las autoridades para el masivo espionaje telefónico de millones de estadounidenses, develado en 2013 por el excontratista de la NSA, Edward Snowden.
Los debates enfrentan a quienes ven los problemas de seguridad como un imperativo y los que están preocupados por los peligros para la libertad individual.
El vencimiento de tres disposiciones clave de la Ley Patriota significa que, por ahora, la NSA ya no recopilará a granel registros de nueva creación de las llamadas telefónicas de los estadounidenses.
El Buró Federal de Investigaciones tampoco podrá invocarla para obtener órdenes de escuchas telefónicas y seguir a presuntos sospechosos de terrorismo, entre otras.
El presidente Barack Obama y su director de Inteligencia Nacional, James R. Clapper, advirtieron sobre los peligros de dejar caducar la legislación y demandaron la aprobación inmediata de un proyecto de ley de vigilancia aprobado por la Cámara alta.
Por su parte el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John O. Brennan, apuntó el domingo en el programa Face the Nation de la televisora CBS que el asunto fue usado más como una tribuna política, mientras apoyó la demanda de la Casa Blanca.
La Ley de la Libertad Estadounidense (Freedom Act) facilitaría la investigación de planes terroristas, sin recurrir al espionaje telefónico masivo, sino haciéndolo más selectivo.
La Cámara de Representantes sancionó el 14 de mayo la norma varada ahora en el Senado, que plantea cesar la intromisión telefónica masiva desde oficinas de entidades como la NSA y autorizar a las compañías de telecomunicaciones almacenar los datos.










