Un grupo de estudiantes rechazados de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), integrantes del Frente Estudiantil por una Educación para Todos, anunció que la tarde de mañana se desangrarán para exigir su ingreso a la máxima casa de estudios del estado.
El estudiante de sociología en la BUAP, Antonio Pineda, uno de los universitarios que se ha solidarizado con el movimiento de los aspirantes rechazados de la institución, detalló que la sangre de los jóvenes que decidan participar, será utilizada para pintar consignas en carteles que exigirán al gobierno estatal y federal mayor inversión en educación superior y se abran los espacios suficientes en las instituciones de educación superior pública de la entidad puedan dar servicio educativo a todo el que lo solicite.
Además, aseguró que esta forma de expresión es respaldada por estudiantes de medicina y química, que serán los encargados de extraer la sangre de los manifestantes así como por los padres de familia de los aspirantes.
“El desangramiento como tal está programado para el miércoles a las 2:00 de la tarde y van a participar tanto los rechazados como los estudiantes que los estamos apoyando y los padres de familia de los estudiantes que no fueron aceptados”.
Indicó que, hasta el momento son cinco los jóvenes que han anunciado su participación y se desangrarán en esta manifestación; sin embargo, indicó que la convocatoria sigue abierta para los estudiantes rechazados de la BUAP, por lo que indicó la posibilidad de que se sumen más simpatizantes.
En cuanto al programa de becas que está ofreciendo el gobierno estatal en el Instituto Poblano de la Juventud, descartó que esta medida pudiera ser una solución viable, al considerar que estos más 34 mil apoyos académicos “son solo ganchos para ingresar a universidades privadas” y recalcó que la educación “debe ser gratuita y las autoridades deben garantizar que todos los jóvenes cuenten con un lugar para continuar sus estudios superiores”.
Sobre el plantón que estos estudiantes han instalado en las oficinas centrales de la rectoría de la BUAP, en el edificio Carolino, Antonio Pineda destacó que aún no hay fecha para su retiro ya que, ni el gobierno estatal, a través de la Secretaría Educación Pública ni la propia institución han ofrecido una alternativa viable que garantice el futuro académico de los manifestantes.
ARTURO CRAVIOTO









