Rossi, el delantero italo-estadounidense que todos daban por perdido para la causa amarilla, convencidos de que recibiría una suculenta oferta del Barcelona o de algún club italiano, dio la eliminatoria al Villarreal, que jugará por tercera vez la Liga de Campeones. A falta de fútbol, apareció él, disfrazado de Messi, para convertir dos precisos envíos de Nilmar y Cani en sendos goles que permiten a la entidad castellonense asegurarse unos 20 millones de euros por su participación en el torneo europeo.
Ver el artículo:
Rossi impulsa al Villarreal









