La mañana de ayer empezó con el expediente abierto a José Mourinho y Tito Vilanova por los incidentes en el Camp Nou durante la Supercopa. Alfredo Flórez, juez único del Comité de Competición, ha decidido expedientar al técnico del Madrid por falta grave y al ayudante de Pep Guardiola en el Barcelona por falta leve. Mourinho agredió a Vilanova metiéndole un dedo en el ojo. Este le respondió con una colleja. El árbitro, al no percatarse, no reflejó nada en el acta, por lo que Competición ha actuado de oficio. La falta grave es sancionada con entre cuatro y diez partidos de suspensión; la leve, con entre uno y cuatro. Si fuera castigado, Mourinho cumpliría la pena en la Liga. Las faltas leves, en cambio, se cumplen en la Supercopa.
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La guerra de la Supercopa no tiene fin









