
Protestan nueve Gobernadores, los surgidos del Partido Acción Nacional –PAN-.
Piden, solicitan, requieren e interpelan al Gobierno Federal para que sigan fluyendo, a sus Estados y Municipios, recursos del Ramo 23, el llamado Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas, el conocido como -FAFEF-.
Dinero que, durante sexenios, fue operado en forma discrecional y sin reglas ni lineamientos de operación.
Representó la bolsa millonaria que invertía el Presidente de la República en el control y manejo político de los Estados y Municipios, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Para tener una idea de cuánto estamos hablando, habría que señalar que Enrique Peña Nieto, en su sexenio, manejó 318 mil millones de pesos en Ramo 23.
Para el presupuesto de 2019, el gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador, plantea una reducción del 31 por ciento.
Pero los recursos no serán entregados en forma discrecional.
Habrá reglas de operación y diseño de normatividad.
Es decir nadie, ni Gobernadores ni Presidentes Municipales, podrá tomar dinero de Ramo 23 para los chescos.
Se les cuidará las manos para que el justo no peque en el arca abierta.
Todo deberán justificarlo, mediante Fiscalización y Rendición de Cuentas, a Auditoria Superior de la Federación.
Ahora bien.
La protesta de los nueve Gobernadores panistas nos abre varios escenarios.
En primera instancia, tienen razón, reconozcamos.
El dinero de Ramo 23 es necesario para impulsar el desarrollo de los Estados y Municipios del país.
Pero lo quieren como antes… ¡en forma discrecional!
Sin reglas de operación ni diseño de normatividad.
No importa que tengan que agacharse; posición incómoda y expuesta, por cierto.
E implícitamente están aceptando el control político de la federación en los Estados y Municipios.
Por tanto, solicitan, exigen, demandan y algunos hasta suplican, que se reconsidere la reducción que se plantea a Ramo 23, en el presupuesto de Egresos de la Federación.
No cabe duda, sin importar matiz ideológico, hasta en Ligas Mayores de la política mexicana es una realidad la máxima popular: con dinero baila el perro; y, sin dinero… ¡se baila como perro!
Y en el barrio poblano, se añade: y también por PAN… ¡si se los dan!
¿O no?
HUACHICOOOL
Mucho que decir y poco que argumentar. Para evitar frases repetitivas que no aportan nada, por hoy concluyamos esta entrega deseando felices fiestas decembrinas a nuestro millones de lectores en el universo de las redes sociales. Claro, por supuesto, están incluidos los Huachicool… eeeeros!!!









