-Desde una perspectiva social, el deporte favorece la interacción, el desarrollo de habilidades sociales y la construcción de valores como el respeto, la empatía y el trabajo en equipo.
Estudiantes y profesora de la Facultad de Psicología de la UPAEP, destacaron la relevancia de la psicología deportiva como una herramienta fundamental para promover el bienestar individual y social, así como para fortalecer el desarrollo integral de las personas, tanto en el alto rendimiento como en la vida cotidiana.
Luisa Pérez Mandujano, profesora de la Facultad de Psicología, junto con los estudiantes Camila Sánchez Huitzil, Yulisa Vanessa Hipatl Francisco y Sebastián Axel Pérez Vázquez, subrayaron la importancia del acompañamiento psicológico en el ámbito deportivo y su impacto en la salud mental, física y social.
Pérez Mandujano explicó que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, alrededor del 30% de los adultos no alcanza los niveles mínimos de actividad física, mientras que en adolescentes la cifra asciende al 80%. En México, datos del INEGI señalan que solo el 41% de la población realiza actividad física, lo que refleja la urgencia de promover estilos de vida más activos.
“La actividad física no solo implica ejercicio estructurado o deporte competitivo, sino cualquier movimiento corporal que contribuya a la prevención de enfermedades y al equilibrio emocional. El deporte, por su parte, añade reglas, objetivos y, en muchos casos, competencia”, precisó.
En este sentido, Yulisa Vanessa Hipatl Francisco explicó que la psicología deportiva es una rama enfocada en el bienestar integral del deportista, priorizando su equilibrio emocional, cognitivo y conductual, por encima de los resultados. “Se busca que exista un balance entre la vida personal y deportiva, atendiendo las exigencias propias de cada disciplina”, indicó.
Por su parte, Sebastián Axel Pérez Vázquez advirtió sobre los riesgos del sedentarismo y la falta de actividad física, tanto a nivel físico como psicológico. “Nuestro cuerpo está diseñado para moverse. Si nos habituamos a la inactividad, dañamos nuestra principal herramienta. Además, factores como la autoexigencia, la comparación social o la presión externa pueden derivar en lesiones o afectaciones emocionales”, señaló.
Asimismo, enfatizó la importancia de desarrollar una relación saludable con el ejercicio, basada en la autoconciencia, la regulación emocional y el respeto a los propios límites.
Desde una perspectiva social, Camila Sánchez Huitzil destacó que el deporte favorece la interacción, el desarrollo de habilidades sociales y la construcción de valores como el respeto, la empatía y el trabajo en equipo. “El deporte también genera entornos de inclusión y ayuda a reducir conductas de riesgo, especialmente en jóvenes, al ofrecer espacios de convivencia positiva”, afirmó.
Los ponentes coincidieron en que el papel del psicólogo es esencial para acompañar a los deportistas en momentos clave como la competencia, las lesiones o las derrotas, así como en la gestión del estrés, la motivación y la autoconfianza. Este acompañamiento también se extiende a la relación con entrenadores, familia y entorno social, elementos determinantes en el desempeño.
“Antes que atletas, somos personas. La psicología se centra en el desarrollo del potencial humano, trabajando de manera multidisciplinaria con nutriólogos, médicos y fisioterapeutas para lograr un bienestar integral”, enfatizó Pérez Mandujano.
En cuanto a la población en general, los especialistas hicieron un llamado a incorporar la actividad física en la vida diaria, incluso con acciones simples como caminar 30 minutos al día, realizar pausas activas o practicar ejercicios de relajación.
“Después de una jornada laboral pesada, es fundamental escuchar al cuerpo, identificar el estrés y tomar decisiones que favorezcan el autocuidado. La actividad física no solo previene enfermedades, también regula emociones y mejora la calidad de vida”, puntualizó la académica.
Finalmente, destacaron que la psicología deportiva no es exclusiva de atletas de alto rendimiento, sino que está al alcance de cualquier persona que realice actividad física, contribuyendo a una mejor relación consigo misma y con su entorno.
Con ello, la UPAEP refrenda su compromiso con la promoción de la salud integral y la generación de una cultura del bienestar, en la que el ejercicio, la salud mental y el acompañamiento profesional se convierten en pilares para una sociedad más equilibrada y saludable.









