Tras señalar que un cambio del clima es un fenómeno mucho más complejo y de largo alcance que el hecho de que se registren altas temperaturas en determinadas épocas, el divulgador científico, Manuel Toharia Cortés, llamó a cobrar conciencia de que el mundo no puede seguir desarrollándose como hasta ahora: de una manera insostenible. En su lugar, dijo, es necesario reducir la dependencia a combustibles fósiles y establecer una legislación que lleve a un uso racional del petróleo y sus derivados.
Al explicar en qué consiste la ciencia de la meteorología y la ciencia del clima, para entender porqué «el cambio climático, que es un hecho científico que aún se está estudiando, no guarda ninguna relación con el hecho de que hoy en concreto estés sudando», se pronunció por dejar en segundo plano la preocupación por el cambio climático y en su lugar atender el problema del hambre que sufren mil millones de personas en el mundo.
Durante su participación en el foro La Semana del Agua, organizado por el Centro Universitario de Prevención de Desastres Regionales (Cupreder), de la BUAP, el autor de «El libro del tiempo» refirió que hace once mil años ocurrió la última glaciación en el planeta, y desde entonces la temperatura se ha mantenido más o menos estable hasta ahora.
El problema para saber si el cambio climático es una realidad tangible, dijo, reside en la dificultad para comparar los datos con los que contamos hoy con los imprecisos del pasado. No existe dificultad para saber si han subido las temperaturas en el último siglo, pero no es posible saber si en el siglo XVII hacía más o menos calor que ahora, ya que no existía forma de medirlo.
«Sabemos que en el pasado también cambió el clima, y cambió por su cuenta, sin que el hombre interviniera porque no había ninguna posibilidad de revolución industrial, que tuviera ningún efecto sobre los gases invernaderos, que es lo que ahora tenemos», señaló.
Para ilustrar estos señalamientos, citó que Groenlandia, descubierta por el vikingo Erik «El Rojo» en al año 980, era una isla verde y estuvo poblada por colonias danesas hasta el siglo XIV, cuando empezó a descender la temperatura, lo que nos sugiere que hace diez siglos la temperatura de allí era similar a la de hoy.
En el auditorio de la Facultad de Economía de la BUAP, donde tuvo lugar la ponencia del destacado divulgador científico de origen español, autor de alrededor de 140 títulos, expuso que es hacia finales del siglo XVIII y principios del XIX, con la Revolución Industrial, cuando empieza a haber una preocupación racional por la alteración del medio ambiente, ante el consumo creciente de carbono y combustibles por la demanda de energía que empieza a ser exponencial. Es en este periodo, también, cuando aparece el petróleo en los campos.
En el siglo XX, abundó, el mundo empezó a consumir más petróleo y sus derivados, y hoy más del 75 por ciento de toda la energía que se genera en el mundo proviene de esta fuente. Consecuencia, dijo: el petróleo se va a acabar porque es un recurso no renovable.
En su opinión, sí existe una preocupación real y racional sobre el llamado cambio climático, y aunque es utópico pensar que dejaremos de consumir petróleo y sus derivados, y cambiar el actual modelo de desarrollo, porque contraviene la lógica del capitalismo, puntualizó que hoy es necesario reducir la dependencia de combustibles fósiles e impulsar una legislación que lleve a un consumo más racional y limpio.









