Después de 44 años de aquel 2 de Octubre de 1968, existe una diferencia brutal entre la sociedad y los estudiantes, porque actualmente cuando un colegial o persona, desde la perspectiva humanista, trabaja por concientizar a la gente ésta no reacciona, dijo Calos Hache Loaiza estudiante del Colegio de Lingüística y Literatura Hispánica de la BUAP.
«Lo que nos toca a los universitarios de ahora es seguir el objetivo real de los estudiantes del ‘68, no convertirnos en una generación permisiva como lo son la mayoría de nuestros padres, algunos maestros y otros», declaró.
A su parecer «es penoso ver que los que tenemos el privilegio de la educación pública y gratuita no transmitamos o generemos una conciencia social y otros no han entendido que, con el simple hecho de poseer educación asumen una postura política, ésta es obtenida automáticamente».
Hache Loaiza señaló que «nos piden ser humanistas activos pero son muy pocos los que verdaderamente encuentras afuera haciendo algo por la concientización social. No tenemos el fin de obligar a nadie, es más bien incluir, pero si sólo uno o varios maestros se sumaran a esta causa, marcharíamos con más orgullo».
Los estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) organizaron debates y conferencias, para formar una retroalimentación entre catedráticos y alumnos, con el objetivo de que los jóvenes integren, difundan y generen conciencia social hacia la ciudadanía. Entre los docentes que apoyaron con sus ponencias fueron la doctora Ligia Rivera Domínguez, la maestra Silvia Valdés Machuca y el maestro Gustavo Benavides Benavides.
Por último, el estudiante opinó que los medios de comunicación hacen su trabajo día con día, con el fin de promover la educación de mil maneras, «ellos simplemente cumplen, lo hagan bien o mal. La cuestión es que el mexicano adopte lo que mejor le convenga para su educación y divulgarlo».









