Published On: mar, Sep 24th, 2019

La toxicidad en el lugar de trabajo toma un nuevo significado

El término “oficina tóxica” se atribuyó a un ambiente laboral nocivo como resultado de un liderazgo deficiente. Hoy, ese mismo término tiene un nuevo significado, ya que se ha demostrado que los empleados están expuestos a sustancias dañinas utilizadas en la fabricación de muebles y equipos de oficina.

Solventes, pegamentos y pinturas contienen compuestos químicos volátiles que pueden causar irritación de la piel o trastornos respiratorios a corto plazo. A largo plazo, estos químicos tóxicos pueden causar enfermedades degenerativas crónicas, como cáncer.

Estas son algunas de las sustancias que presentan un mayor riesgo para la salud y pueden encontrarse en las oficinas:

Formaldehído. El National Cancer Institute señala que este compuesto se utiliza en la fabricación de muebles con madera prensada (MDF y aglomerados) y en algunos textiles. Causa irritación respiratoria y de la piel, y está catalogado como probable carcinógeno.

PVC. El policloruro de vinilo es muy utilizado en revestimiento de ventanas, cableado eléctrico, tuberías de agua y pisos de vinil, entre muchos otros usos. A pesar de todas sus ventajas, puede liberar ftalatos. De acuerdo con el National Center for Biotechnology Information de Estados Unidos, estas sustancias afectan los sistemas hormonales del cuerpo y se han asociado con infertilidad, obesidad, defectos de nacimiento, así como cáncer de próstata.

Cromo 6. Este producto químico se utiliza en la fabricación de acero inoxidable, pigmentos y colorantes, recubrimientos de metal brillante y curtido de cuero. Las personas se exponen a sus efectos tóxicos por inhalación, ingestión y contacto con la piel. La Oficina de Evaluación de Riesgos para la Salud Ambiental de California (OEHHA) afirma que puede causar irritación de nariz, garganta y pulmones (secreción nasal, tos), síntomas alérgicos (sibilancias, dificultad para respirar), llagas nasales e incluso perforación de la membrana que separa las fosas nasales. También se asocia con cáncer de pulmón y cánceres nasales.

PFC. Los compuestos perfluorados se utilizan como revestimiento resistente a las manchas en textiles de muebles, alfombras, tapices, etcétera, y con el paso del tiempo pierden su efectividad. Más del 95% de las personas en Estados Unidos tienen altos niveles de PFC en la sangre. Los estudios de la Universidad de Padúa muestran que este compuesto afecta los niveles hormonales de los hombres, principalmente.

La exposición a estas sustancias afecta directamente la productividad y puede aumentar el ausentismo debido a una enfermedad o simplemente una disminución en el rendimiento de los empleados.

Para minimizar los riesgos de exposición a estas sustancias, los directores de Finanzas, Recursos Humanos y Operaciones deben seleccionar productos fabricados por empresas social y ecológicamente responsables. Si bien a menudo no es el enfoque más económico, los beneficios, incluida una mejor salud de los empleados, son significativos.

Al seleccionar productos no tóxicos, deben buscarse marcas cuyos productos tengan el distintivo de “Declaración de Producto Inocuo para la Salud” (HPD – por sus siglas en inglés) y, si es posible, que declaren en las etiquetas los materiales y sustancias que se utilizaron para su elaboración. Esto garantizará que el uso de estos muebles y equipos no tendrá un efecto negativo en la salud de los empleados.