La literatura como todo oficio se estudia y aprende, afirmó el escritor y periodista Ignacio Trejo Fuentes, durante su participación en el ciclo de conferencias “Hispanoamérica en México, los narradores y su poética, creación y reflexiones”, que organiza la maestría en Literatura Mexicana de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP.
En la sala Severo Martínez, el también profesor de la UNAM, explicó a los estudiantes su estilo al escribir cuentos, novelas, ensayos o crónicas y aseguró que toda creación literaria implica del conocimiento de la teoría y la de la técnica, elementos con los que las posibilidades se enriquecen.
Argumentó que “es mejor conocer las técnicas, pues nadie puede hacer un pastel excelente, si no sabe los ingredientes, las cantidades exactas y los tiempos de cocción, para ello ustedes deben prepararse y la mejor manera de aprender a escribir, es leer”.
Trejo Fuentes, compartió con los alumnos de literatura algunos de sus métodos para poder escribir, entre ellos saber escuchar y observar, pero ante todo mostrar las cosas con naturalidad, sin temer a las palabras y plasmar éstas de forma directa.
“Admiro y celebro a novelistas que escriben las cosas de forma natural, como si lo estuvieran platicando en el jardín, en un café o una cantina, como es el caso de Jorge Ibargüengoitia”, manifestó.
El escritor de distintos géneros literarios abundó que se debe ofrecer al lector claridad, para poder provocar en él algún sentimiento, una reacción, ya que lo peor que puede pasar es la indiferencia.
Explicó que el cuento, a diferencia de la novela es monotemático, es decir que aborda sólo un tema y que el escritor de cuentos debe ser certero sobre todo en el principio y el final, saber exactamente hacia dónde va, semejante a un piloto aviador que conoce al detalle la ruta de su vuelo.
“La crónica -por lo menos la que he practicado- tiene un origen esencialmente periodístico, pero trasciende los límites de la nota informativa porque se sacude el obligado concepto de la objetividad y, apelando a recursos propios de la literatura, alcanza otro nivel, de ahí que muchas veces los lectores de periódicos consideren que lo que se les ofrece como crónica sea en realidad una ficción, un cuento”.
Luego de leer “Vida perra del mal”, texto de su autoría, se autodefinió como violento y crudo a la hora de escribir, así como enemigo de finales dulces o felices, “quizá porque el mostrar temas aterradores busca evitar que en la realidad sucedan”; aunque recomendó a los estudiantes no temer a escribir temas de amor.
Ignacio Trejo Fuentes es escritor de libros de crítica narrativa, como “Faros y sirenas”, “De acá de este lado”, “Tres tristes tópicos: la narrativa de Sergio Galindo” y “Lágrimas y risas: la narrativa de Jorge Ibargüengoitia”, así como de la reciente novela breve “Hace un mes que no baila el muñeco”.









