La historia ha perdido su papel como instrumento de comprensión de la diversidad y pluralidad de las comunidades humanas, ya que el hombre se enfoca en el presente y no considera el pasado, el cual dice quiénes somos, representa sabiduría y memoria de cómo eran las cosas y cómo deberían ser, subrayó el doctor Enrique Florescano Mayet, reconocido historiador mexicano con una amplia trayectoria en el país y el extranjero.
En el inicio de la Primera Jornada de Paisajes Patrimoniales «Investigación y gestión en el siglo XXI» realizada por el Departamento de Investigaciones Históricas del Movimiento Obrero de la Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP, el también estudioso en derecho explicó que la desvalorización de la historia se debió al fortalecimiento de las ciencias duras, en lugar de las humanidades.
Los valores humanistas eran las guías de la enseñanza intelectual y el centro de la enseñanza y creatividad intelectual; contradictoriamente ahora los gobiernos tecnócratas fortalecen económica y políticamente las ciencias duras sobre las humanidades, tendencia que ha reducido progresivamente el presupuesto de las últimas, comentó.
En su opinión, la obsesión por el beneficio económico lleva a muchos líderes políticos de Europa a reformar la totalidad de la educación universitaria. Por otra parte en la enseñanza básica y media superior, en programas académicos, en instituciones de educación y en los medios de información, el pasado ocupa un espacio reducido, mientras el presente llena la mayor parte de los espacios científicos.
Pero ¿por qué es importante la historia? Florescano Mayet argumentó: «Enseñamos a las nuevas generaciones la historia propia y de otros pueblos para hacerlos conscientes de que somos parte de ella. Enseñamos el pasado porque somos conscientes de que éste fue el modelo para el presente y futuro. Representa sabiduría y memoria de cómo eran las cosas, cómo fueron hechas y cómo deberían ser, es decir, no podemos prever a dónde vamos, sino sabemos de dónde venimos».
Por eso y porque la historia acerca al conocimiento de otras lenguas, relaciones familiares, organizaciones políticas y demás aspectos de interés sobre el mundo contemporáneo, es indispensable inculcar dicha disciplina desde la infancia en la formación de los ciudadanos, sostuvo el Investigador.
En su conferencia magistral «La historia, las humanidades y la formación del ciudadano», Florescano Mayet presentó los retos que enfrentan los especialistas en la materia: la homogeneidad de los textos, las transformaciones mediáticas y tecnológicas, así como una transmisión del conocimiento cercano a la sociedad.
En la inauguración de la Primera Jornada de Paisajes Patrimoniales «Investigación y gestión en el siglo XXI», Ygnacio Martínez Laguna, Vicerrector de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP, comentó que los paisajes ya sean urbanos, rurales, industriales, arqueológicos, religiosos o artísticos, constituyen una unidad productora de identidades individuales y colectivas capaces de generar valores y significados pasados y presentes.
Para la Universidad, dijo, es un orgullo realizar esta actividad de divulgación, cuyo fin es generar un espacio de diálogo y discusión para abordar aspectos relevantes y poco estudiados sobre los paisajes culturales. Dichas jornadas servirán para compartir investigaciones teóricas, experiencias, los trabajos relativos a la protección y conservación, políticas públicas y planes gubernamentales para su preservación.
Francisco Vélez Pliego, director del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, señaló que el territorio aparece como una parte de los procesos culturales, mismos que se asocian a comunidades y van más allá de la contemplación estética, por ello resaltó la importancia de realizar análisis para su conservación, lo cual implica retos a diferentes disciplinas científicas. Puso como ejemplo a dicha unidad académica, un espacio que ha trabajado en este tema para propiciar acciones a favor de la conservación patrimonial.
En su intervención Mariano Castellanos Arenas, coordinador del Departamento de Investigaciones Históricas del Movimiento Obrero, indicó que a partir de los elementos territoriales se pueden construir paisajes, los cuales no sólo son el escenario ni el telón, también forman parte del drama. Son un agente de poder cultural, permiten conformar identidades e invitan a reflexionar al respecto. A través de ellos se crean proyectos de gestión para establecer una cultura del patrimonio, por lo que invitó a los asistentes reunidos en el Salón Barroco del Edificio Carolino a apoderarse del paisaje como un bien.
La Primera Jornada de Paisajes Patrimoniales «Investigación y gestión en el siglo XXI» busca abrir un espacio de diálogo y discusión para abordar aspectos relevantes y poco explorados sobre los paisajes culturales con valor patrimonial a través de investigaciones teóricas o de campo, de experiencias en la organización civil para la conservación de su patrimonio territorial, trabajos relativos a la conservación y protección legal, al turismo y el desarrollo sustentable, así como a las políticas públicas y los planes gubernamentales para su preservación.










