Rigo es amor. Una rockola a dieciséis voces -volumen que reúne a diversos escritores en torno a la figura del cantante de cumbia y música norteña, entre otros géneros- abrió el diálogo entre universitarios y la escritora Cristina Rivera Garza, en lo que fue la clausura del IV Congreso Internacional de Literatura Hispanoamericana Contemporánea que la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la BUAP dedicó a la autora de «Nadie me verá llorar».
En el Salón de Proyecciones del Edificio Carolino, Cristina Rivera Garza, también docente de la Universidad de California, en San Diego, Estados Unidos, expresó su emoción al ver reunidos a sus lectores para entablar un diálogo abierto y directo en torno a su obra, que abarca la novela, el ensayo, el cuento y la poesía.
Autora de cerca de 15 volúmenes, escribió su primer libro a la edad de 23 años, «La guerra no importa», obra de cuentos, publicado en 1991, y obtuvo el Premio Sor Juana Inés de la Cruz con su novela «Nadie me verá llorar», publicada en 1999.
Al evocar cómo nació «Rigo es amor. Una rockola a dieciséis voces» relató una serie de coincidencias entre ambos que abrieron el camino para su creación: desde haber nacido en Tamaulipas, iniciar procesos migratorios y escucharlo en las rockolas de fondas mexicanas durante sus estudios de doctorado en Houston, Texas. De allí surgió la idea de reunir a escritores poco conocidos, a quienes convocó a escribir diversos géneros en torno al cantante, desde el cuento hasta la poesía pasando por la crónica.
Nacida en 1964, en Tamaulipas, su novela «Nadie me verá llorar» cuenta la experiencia de aquellos que vivieron en el psiquiátrico La Castañeda. Situada en los últimos años del Porfiriato y los primeros de la Revolución Mexicana, si bien es histórica, su narrativa no sigue las formas tradicionales: sus personajes evolucionan al margen de la historia.
Narradora, poeta e historiadora, graduada de la UNAM en Sociología y doctora en Historia por la Universidad de Houston, ha sido acreedora a la Beca Salvador Novo, 1984-1985, en cuento; a la beca FONCA, Jóvenes Creadores, 1994-1995, en novela; y a la beca FONCA, Jóvenes Creadores, 1999-2000, en poesía.
En «La muerte me da» (2007), incursiona en el thriller y el género policiaco en un cruce de miradas con la poesía y el pensamiento reflexivo. La autora de «Los textos del yo» (poesía) reconoció ante sus lectores que la muerte es uno de sus temas obsesivos.
Es precisamente «Los muertos indóciles» su último libro publicado en 2013, un ensayo en el que reflexiona sobre la guerra calderonista contra el narcotráfico y las miles de muertes que ésta desencadenó.
En «Cristina Rivera Garza: diálogo abierto» moderaron los académicos Alicia Ramírez Olivares y Felipe Ríos Baeza, de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, así como Cécile Quintana, colaboradora cercana de la escritora, quienes ubicaron la obra de Rivera Garza en la línea de lo conceptual y experimental.









