Published On: Vie, Ago 2nd, 2013

Historias Sabrosas, un rescate de la cultura del Distrito Federal a través de la gastronomía

Historias_Sabrosas

Como un rescate de la cultura del Distrito Federal a través de la gastronomía definió Ana Saldaña a la nueva temporada de Historias Sabrosas, emisión que inicia su segunda etapa por Canal 22 a partir del jueves 8 de agosto a las 20 horas.
En una insólita conferencia de prensa realizada a bordo de una trajinera de Xochimilco, la conductora acompañada del restaurantero Manuel Mondragón y del productor Guillermo Piñón, afirmó que los 13 capítulos de media hora que conforman esta nueva temporada tendrán como objetivo mostrar esas recetas desconocidas de la cocina mexicana realizadas por talentosos cocineros anónimos.
«En cada capítulo vamos retratando lo que existe en nuestra ciudad de peculiaridad gastronómica, nos fuimos a la lucha libre, a Tepito, a la colonia Roma donde incluso encontramos un huerto».
Mencionó que si bien la primera temporada estaba dedicada a la conexión de los alimentos con la tierra y a mostrar al público de dónde venían sus alimentos, la segunda temporada se centra en esos personajes urbanos que tienen una sazón muy especial.
«Nos da mucho gusto el impacto que tuvo la primera temporada porque las personas ya nos paran en la calle y nos piden recetas, nos proponen restaurantes, cocineros. Creo que eso es precisamente lo que enriquece el programa, el mostrar la espontaneidad de la gente».
Refirió que detrás de cada capítulo hay una profunda investigación sobre los platillos y los ingredientes típicos mexicanos, pero además ofrecer recetas que no se centren únicamente en la alta cocina, sino que puedan ser preparadas fácilmente en los hogares.
«Vamos desde el restaurante más elegante hasta el más humilde buscando recetas, porque lo que queremos ante todo es que la excusa gastronómica sea la herramienta para ofrecer un contenido cultural más que comercial».
La conductora afirmó que el cocinar en cada locación es otra de las características del programa, utilizando incluso los ingredientes de cada barrio, todo ello bajo la guía del productor gastronómico Manuel Mondragón.
«Por ejemplo, si estamos en Xochimilco y encontramos en sus parajes calabacitas, las utilizamos, todo ello cocinado al aire libre, es decir, en media hora ofrecemos un paseo por varias locaciones, pero además la preparación de platillos como si estuviéramos en familia».
Ana Saldaña detalló que el mole de olla, las tortas, los tacos al pastor y otros platillos son originarios del Distrito Federal, por lo que se muestra en cada edición parte de esta riqueza local.
«El Distrito Federal es donde convergen muchos de los platillos de la república. Esta serie se transmite por la red internacional de Canal 22 donde ya hay más de 1 millón de suscriptores tan sólo en Estados Unidos, por ello los platillos son también una manera de acercar a esos mexicanos que viven fuera con sus raíces y por ello he abierto también un portal donde se transcribe cada receta de los programas, en www.anasaldana.com».
Gonzalo Serrano indicó que en el Distrito Federal convergen muchísimas historias que deben ser conocidas por el público, sobre todo aquellas que conectan a la gastronomía con la historia y la tradición de los barrios.
«Yo soy restaurantero y de hecho Ana Saldaña me entrevistó hace varios años y cuando surgió la idea de este proyecto me propuse mostrar también muchas de las recetas que ya conozco», relató Gonzalo Serrano.
Agregó que los puestos callejeros también son retratados en el programa, pues hay historias que merecen ser conocidas por el público.
«Conocimos a un muchacho que comenzó a los 11 años a vender tamales en la colonia Del Valle y que a los 15 años ya tiene seis bicicletas y da empleo a más de cuatro personas, pues sus tamales son riquísimos, eso nos da una muestra de esos mexicanos que luchan y que de forma constructiva encuentran un camino».
El productor Guillermo Piñón dijo que la ciudad de México está llena de contrastes con respecto a la cocina, pero además, de personas que ven en la gastronomía un puente firme con la cultura.
«A muchos les van a sorprender los contenidos porque hemos encontrado historias gastronómicas de mucho contraste, por eso, al llegar a los lugares, dejamos que la espontaneidad sea la que impere».
Afirmó que el programa está muy cuidado en términos estéticos, pues ante la imposibilidad de que la gente pueda percibir el aroma de los platillos, se utilizan otros recursos.
«Por ejemplo ese sonido que produce la cebolla al entrar en contacto con el aceite, el color de las verduras, el brillo de una carne bien sazonada, nuestro principal propósito es que la gente sienta hambre y que de ahí se dé el reencuentro con su cultura», describió Guillermo Piñón.