Realizar un proceso de catálisis heterogéneo para recuperar un catalizador, el cual puede emplearse nuevamente en la industria así como reducir la temperatura del proceso, aspectos que se traducen en la reducción de costos, son los fundamentos que sustentan la investigación de Aurora Yamile García Juárez, alumna de la Facultad de Ingeniería Química de la BUAP.
«Evaluación catalítica de materiales nanoporosos», fue el título de la investigación que presentó en la ExpoCiencias Nacional 2012, que realizó la Red Nacional de Actividades Juveniles en Ciencia y Tecnología, en la que indicó que los materiales que se evalúan son hidrotalcitas, que son arcillas aniónicas que se sintetizan para modificar su composición, cristalinidad, estabilidad térmica y tamaño de poro.
El estudio de estos materiales se basa en el diseño y modificación para crear una amplia gama de éstos, que se caracterizan de manera estructural y superficial, donde el aspecto principal es su aplicación directa. «Lo que se plantea estudiar es la reacción de la condensación aldólica de la acetona, la cual tiene una importante aplicación industrial».
Todos los productos que se puedan obtener de esta reacción podrían tener una aplicación directa en la industria, específicamente en la de plásticos, solventes y pinturas.
La estudiante señaló que esta reacción se lleva en fase homogénea, es decir, que el catalizador se encuentra en la misma fase que los reactivos, «lo que nosotros planteamos es una catálisis heterogénea con la facilidad de recuperación del catalizador».
Esto tiene un impacto de costo-beneficio a nivel industrial porque no se necesitará un proceso extra para separar el catalizador, ya que actualmente se emplean catalizadores industriales dopados con metales preciosos como oro y platino, los cuales son costosos y contaminantes.
Por ejemplo, se utiliza hidróxido de sodio que se encuentra en la misma fase de los reactivos, mismo que si se puede separar pero implica un proceso más, que es costo y difícil.
Por ello la hidrotalcita tiene una aplicación notable, «porque no contamina y se puede sintetizar en el laboratorio con las características que se requieran para el proceso».
García Juárez explicó que la reacción se ha llevado a cabo a 50 grados centígrados, lo que a nivel industrial es relevante porque ésta se realiza a 200 grados centígrados con otros catalizadores. «Nosotros estamos bajando las condiciones de reacción, lo cual implica un alto costo-beneficio a nivel industrial».









