Existe una relación muy estrecha entre el estrés laboral, la presión que se establece en el trabajo y las enfermedades cardiovasculares, aseguró el doctor Salvador Díaz Palacios, cirujano cardiovascular de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Especialidades «San José, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla.
Esto influye, primero por las relaciones laborales y personales, las relaciones que se establecen con los jefes, las relaciones de productividad, la competencia entre compañeros por destacar, por la parte económica, el desempeño o la ganancia económica.
En segundo lugar, las condiciones a las que un trabajador está sometido son variables y pueden ir desde el ruido en el trabajo o ambiente en general, las exigencias de la forma de producción, el tipo de alimentación que se recibe tanto en su casa como en el trabajo, el tiempo de descanso, las horas de sueño y los turnos en los que se trabaja.
Y en tercer lugar influye también la personalidad del trabajador, y principalmente la personalidad denominada de tipo A, que son aquellas personas con mucha ansiedad, taquicardia, que responde incluso de manera agresiva. A todas estas condiciones debemos sumar los factores de riesgo metabólico, como la obesidad, la hipertensión y la diabetes.
Aproximadamente el 80 por ciento de las personas que trabajan tienen estrés de tipo laboral, aseguro Díaz Palacios, no obstante, para que este estrés tenga repercusiones en el corazón se debe tener no menos de cinco a 10 años de ser constante y permanente para que la repercusión cardiaca se dé, como la hipertensión arterial, arritmias cardiacas y cardiopatía isquémica.
Otros factores que influyen son los que los psicólogos denominan etapa oral para el control del estrés, es decir, el trabajador sometido a mucho estrés come, bebé o fuma para descargar su ansiedad. Esto se traduce en una persona que todo el día está comiendo y por ende las consecuencias como el sobrepeso, obesidad e hipertensión, entre otras. El tabaquismo está asociado directamente a problemas cardiacos y, por último, el alcoholismo.
Entonces, las principales consecuencias derivadas de toda esta cadena desatada por el estrés a nivel cardiaco son la calcificación de la válvula aórtica, y a nivel de corazón de las arterias coronarias que se tapan y en consecuencia sobrevienen los infartos. Además, actualmente se están presentando con mayor frecuencia las arritmias y taquicardias requieren de medicamentos para su control.
De manera similar al estrés laboral, también existe el estrés escolar en los niños con repercusiones similares a los adultos, pero generalmente los picos se establecen en personas con edad productiva, entre los 30 y 50 años, sobretodo en mujeres; las mujeres son las que más se estresan, aseguró.
En consulta de primer contacto, de medicina familiar, generalmente alrededor del 15 por ciento de los pacientes es por problemas de índole cardiaco, como hipertensión, enfermedad vascular cerebral, y en consulta de especialidad, en los hospitales de tercer como el Hospital de Especialidades del IMSS, nivel donde se reciben las complicaciones, uno de cada 10 tienen repercusiones cardiovasculares.
Reveló que el 60 por ciento de estos pacientes son mujeres, pero esto no implica necesariamente que haya más mujeres con complicaciones cardiacas que los hombres, se refiere más al autocuidado que tiene la mujer, más desarrollado que el hombre, ya que generalmente el hombre acude cuando tiene mayores complicaciones y la mujer está acostumbrada a acudir al médico de manera más temprana, concluyó.










