Casi a 15 días de que se conmemore el Grito de Independencia y las autoridades tanto estatales como municipales aún no acuerdan el lugar en que se llevará a cabo esta ceremonia considerada una de las más emblemáticas para los mexicanos.
A estas alturas y todavía se escuchan varias opiniones encontradas sobre el tema. Inicialmente se rumoró que habría 2 gritos de independencia uno en el Zócalo y otro en los Fuertes de Loreto y Guadalupe, que estarían encabezados por el alcalde capitalino y el gobernador del estado respectivamente.
Posteriormente se dijo que en acuerdo ambas autoridades habían decretado llevar a cabo en el Zócalo capitalino el tradicional Grito de Independencia y simultáneamente en los Fuertes la celebración de las fiestas patrias con diversos atractivos pirotécnicos y representaciones culturales.
Y hasta hace unos días –el martes 21 de este mes para ser exactos- la Presidencia de la Comisión Permanente del Congreso local propuso un punto de acuerdo para solicitar al gobernador que al igual que en el Zócalo se lleve a cabo la ceremonia del Grito de Independencia en la zona de los Fuertes y agrega que el 15 de Septiembre de cada año se realizará una arenga conmemorativa a la Batalla de Puebla exaltando a los héroes de 1862.
El diputado de dicha comisión argumenta que en 1862 inició la «segunda independencia de México» con el enfrentamiento entre el Ejército Mexicano y el francés, por lo que es necesario un discurso cada 15 de Septiembre para que los festejos del 150 aniversario de la Batalla de Puebla perduren en el espíritu de los poblanos.
Esta propuesta considerada inoportuna por la proximidad de los festejos de Independencia, incluso está fuera de lugar, pues las celebraciones por el aniversario de la Batalla de Puebla ya tuvieron parte en el mes de mayo pasado y corrieron a cargo del gobierno estatal.
No obstante los festejos por el Grito de Independencia son más que una tradición, una expresión de identidad cultural y festejo de libertad y orgullo para los poblanos que acuden año con año al Zócalo de la capital para presenciar desde la plazuela esta importante conmemoración que encabeza y organiza el gobierno municipal.
Más allá del espacio en que se realizará este festejo mucho se ha especulado sobre la notoria división, falta de coordinación y consenso, así como la dificultosa relación que existe entre ambas administraciones, a las que lo único que les interesa es ser protagonista en cada oportunidad que se presente.
Y entre este vaivén de poderes, es la ciudadanía en general la que deserta de acudir a tan emblemático evento, no sólo por los cambios de recinto sino por que a final de cuentas alguno de dichos festejos puede resultar exclusivo para autoridades superiores de gobierno y sin acceso al público, como ocurrió en los eventos del 150 aniversario de Puebla.
Ante este escenario me pronuncio por el respeto a las decisiones que ambas autoridades gubernamentales ya decretaron en días pasados y a la inclusión de los poblanos en todos y cada uno de los espectáculos y eventos que se realicen.
Asimismo exijo de forma urgente darle solución a esta polémica que pone en entredicho el trabajo conjunto entre los diferentes niveles gobierno y su relación con los miembros del Congreso del estado para la toma de decisiones en un tópico que llena de júbilo y orgullo a los poblanos cada 15 de Septiembre.
Porque los poblanos merecen un festejo digno que engalane la ciudad y conmemore los personajes que lucharon por la independencia de la nación, lejos del protagonismo político y las diferencias partidistas que desmoronan la verdadera esencia y significado del Grito de Independencia para los mexicanos.










