Alumnos egresados de la generación 1979-1983 de la Licenciatura en Administración de Empresas de la BUAP, quienes cursaron sus estudios al lado del Rector Enrique Agüera Ibáñez, reconocen su liderazgo al frente de la Universidad y logros que se reflejan hoy en una Institución de prestigio de la que se sienten orgullosos.
En una reunión caracterizada por el compañerismo y la camaradería luego de 30 años de haber concluido sus estudios, los integrantes de la generación 79-83 recordaron los tiempos inolvidables en los que compartieron el aula, competencias deportivas y convivencias.
Fueron esos compañeros del hoy Rector quienes compartieron sus éxitos profesionales y personales, y quienes reconocieron en la figura de Enrique Agüera un compañero solidario, un luchador incansable y un líder desde su juventud que, sin duda, es motivo de orgullo para sus compañeros.
«Mi nombre es Jorge Aurelio León Flores, soy gerente de Cinco Radio, quiero señalar que Enrique es una persona entusiasta, emprendedora, que siempre nos apoyó en los momentos difíciles. En él tenemos un líder natural; hace falta gente con ese empuje. Platicamos con nuestros hijos de cuando teníamos que buscar bancas de otros grupos, que llevar el borrador y los gises para hacer uso del pizarrón, y hoy vemos la transformación de esta universidad, su acercamiento con la gente, que vive en un clima de paz y desarrollo», comentó.
Los ex alumnos, hoy exitosos empresarios, funcionarios y académicos, recordaron anécdotas, que sin duda también vivieron otras generaciones, cuando cursaron sus estudios en un entorno completamente diferente al que hoy se vive en la BUAP.
En su oportunidad, el doctor Agüera Ibáñez expresó su sentimiento de cercanía hacia sus ex compañeros, con quienes compartió una etapa de muchas carencias y desprestigio, en la que la política era más importante que la vida académica.
«Nos tocó vivir una universidad con muchas carencias, con muchos problemas y lamentablemente con un desprestigio que a nadie le gustaba. Como les platico a los alumnos cuando en los periódicos donde se ofrecía empleo se especificaba ‘excepto UAP’; somos una generación que tuvimos que cargar con esa circunstancia».
Fue en su época de estudiante –recordó- cuando en él surgieron anhelos y sueños, que más tarde contribuyeron en su toma de decisiones, a su arribo a la Rectoría de la Institución, desde donde ha coordinado esfuerzos con una visión y enfoque estratégico y social, que hoy ubican a la BUAP entre las mejores instituciones del país.








