
La antropóloga Shelly Errington y el cineasta mexicano José Luis Reza, hablaron de su Nuevo proyecto fílmico, que está en post producción.
Donde a través de entrevistas y filmaciones de los procesos creativos y de producción, reflexionan acerca de los artesanos y su situación en un mundo global donde la tención se centra en el mercado y en donde tienen que entrar a pesar de que están en desventaja para sobrevivir.
Al respecto José Luis Reza dijo: Retomamos a los artesanos como el núcleo central, no solo a nivel comunitario, sino de la economía familiar, es decir, encontramos que antes el hacer artesanía era un complemento de su actividad laboral, la mayoría eran campesinos, se dedicaban a la agricultura, pero el no tener apoyos, los ha orillado a dejar el campo y para ellos la artesanía, ha sido una válvula de escape.
Haciendo de la artesanía un producto familiar y sostén de muchas familias, donde la mujer tiene varios trabajos, como cuidar a los hijos, apoyar al marido a hacer los objetos y buscar otro ingreso, como poner un negocio o salir a vender.
Como los grandes maestros de la artesanía, los que están en los libros, los que participan en los concursos, los que tienen piezas expuestas en galerías de todo el mundo, lo que nos acerca al panorama, de los que están, por decirlo ‘en las grandes ligas’.
El proceso de hacer el arte. Los grandes maestros son los que manejan desde la material prima, hasta el producto final, fuimos con un artesano, que nos llevo a su ejido, donde saca la tierra para hacer piezas de barro y nos platicó el tipo de tierra, nos explicó el contenido químico, nos explicó porque esa tierra y no otra, es un ejemplo.
Nos dimos cuenta de que hacer una artesanía es muy difícil y que su trabajo tiene mucha calidad y un alto nivel artístico, pero a la vez esta el contraste con los grandes concursos, con los tianguis, con la competencia, con el regateo del cliente; algunos nos mencionaron que si la gente entendiera que es el trabajo que tienen en sus manos, no discutirían el precio.
Exponemos lo cotidiano de su trabajo, su sentir, el proceso de producción que realizan, mostrando la parte humana, detrás de al obra; la solidaridad entre las familias para hacer por ejemplo una olla de cobre, la tranquilidad de su labor y luego su enfrentamiento con el mundo, pero que para ellos, la artesanía es la única manera de vivir.
Una realidad es que en el Mercado del arte, no hay una bolsa de valores que determine el valor de una obra, ésta es la discusión eternal entre una obra de arte y una artesanía, la cuestión señaló Reza, está en los procesos, Mario Agustín por ejemplo utiliza técnicas prehispánicas, entonces ¿cómo le pones precio?, es importante señalar que es como un cuadro y a pesar de que puedan hacer muchas ollas, con la misma figurita, siempre van a ser piezas únicas, reitero por el proceso, más que por el objeto en sí.
La idea surge de Errington, a quien siempre le ha interesado la artesanía, ha publicado varios libros al respecto y a quien le llama l atención las cuestiones visuales, por que decidió hacer este trabajo, junto con el documentalista José Luis Reza.
El interés también nace de la reflexión sobre un país, México que tiene una larga tradición, importante de arte popular, pero que a la vez, desde el siglo XVI, los artesanos han sido marginados y han tenido que luchar constantemente.
CLAUDIA CORDERO









