Published On: Mar, May 31st, 2011

De primera a Tercera

Campo Daniel Jarquin Zayas

Haber por favor búscalo en casa de los amiguitos, ahí cerca.

– ¡No está!

Le cuelgo ahí voy como bala para la casa, lo busco y me doy cuenta que no aparece por ningún lado, corrimos para el campo de béisbol y no estaba. Me pensé, ¿Se habrá ido con los amigos, a sus casas?, voy a ellas y nada.

Me regreso a la casa, suena el teléfono y me dicen:

– ¡Tengo secuestrado a tu hijo, en 20 minutos te hablo!

Se me calló el mundo, por dos cosas, primero la integridad del niño y segundo, el que me llamó era una voz joven, me preocupó más porque la gente adulta que secuestra, van por dinero y tienen mas experiencia, los jóvenes son inexpertos porque así me lo imaginé y mi hijo corría mas riesgo.

Pasan 20 minutos y yo estaba muy nervioso, suena el teléfono, contesto, con palabras altisonantes me dicen:

– ¡Queremos 4 millones de pesos o no vuelves a ver a tu hijo! -le digo-

– ¡Espérate!, vamos por partes, primero no tengo los 4 millones de pesos y en segunda te voy a hacer una propuesta clara y rápida; mientras se consigue, no se cuánto dinero, te voy a cambiar de paso, me voy a entregar yo y me regresas a mi hijo, ¿sale?, ¡conmigo negociamos, no hay problema!

Quedaron de volverme a llamar y lo hacen como a las 6:30 de la tarde.

Para esto yo ya había puesto al tanto a la justicia, cuando me hablan a las 6:30 me dio muy mala espina y en la tercera llamada me dicen:

– ¡Tienes el dinero o no te entregamos a tu hijo!, y colgaron.

Para esto yo sospecho del novio de Ivett, la hija de mi mejor amigo Mario López López, el novio se llama Norberto López Silva, alias “El Beto”.

De él sospecho, porque mi hija Alejandra que en ese entonces tenía tres años, me dijo:

– Papi, le habló El Beto por teléfono a Danielito, él salió a la calle y se lo llevó.

Danielito, me había dicho dos o tres días antes del secuestro.

-Fíjate que Ivett me dijo que me va a hacer un regalito.

-No mijo, no te preocupes.

-Me dijo que, qué quería yo y le conteste, que una manopla.

-Si tú tienes tres o cuatro manoplas; para qué quieres más.

-No papito.

Ese fue el gancho de que le iban a regalar la manopla, lo sacaron y, luego lo subieron al coche.

Difícil doctor; dijeron que había una mujer de por medio y después decían que era la sirvienta, la lavandera, todo era mentira.

Estoy con el director de la judicial y le dije que yo sospechaba de El Beto; como yo tenía contacto con Mario, le llamé y le dije:

– Qué crees, necesito saber dónde está El Beto, el novio de tu hija, él se llevó a mi hijo, él sabe dónde está; Mario, quiero que traigas a tu hija para saber dónde está El Beto.

La justicia quería montar un operativo, y les dije:

– Primero necesito ver a El Beto, ya investigué y está en su casa.

Querían el operativo para ver a qué hora salía El Beto.

Yo hice toda la investigación, nos vamos a la casa de El Beto, sale a la puerta, lo agarro, y lueguitito me dijo:

– ¡Yo tengo a su hijo!, se dónde está, se lo entrego a la judicial, me dejan en la carretera de CU.

Para esto la justicia me trató de enredar cómo estuvieron las investigaciones.

A los 10 minutos los judiciales me llevan, todos nerviosos al centro de la ciudad, a las calles Guerrero y Santos Degollados, que por ahora las evito pasar.

En la esquina, entro a una casa, veo a unos policías y me pensé algo grave pasó, serían 6:30 o 7:00 de la tarde si a las 4:00 o 4:30 de la tarde se lo llevaron de la casa, en dos horas localizo a mi hijo y lo encuentro amordazado de las manos con la cinta canela en la boca y parte de la nariz, voy sobre él y le quito la cinta canela como puedo, trato de reanimarlo y no lo logro, mi hijo había muerto. Siempre dije, minutos antes y lo hubiera rescatado.

Después me dijeron que ¿por qué lo toqué?, que ¿por qué le quité la cinta y trate de reanimarlo? y les dije pues porque es mi hijo.

En el proceso tuve que negar esto por consejo del abogado que me asesoraba, pues me dijo que si yo lo confesaba se complicaba todo.

Había que negar cosas que yo tuve que hacer por obligación

Durante el transcurso del proceso ellos declararon que ya tenían planeado secuestrar a una joven de Etla, que su papá tenía papelerías; pero que Iveth sugirió que fuera a mi hijo Danielito, porque ella lo podía entregar por la amistad que existía entre su papá Mario López López y yo.

Fueron siete los involucrados: estudiantes del Colegio Bachilleres de Oaxaca (COBAO):

1.- Norberto López Silva, 2.-Ivett del Carmen López López, 3.-Omar Díaz Ramírez, 4.-Marisol Plácido Meza, 5.-Víctor Domingo Cruz Sánchez, 6.-Polux Muñoz Bernal, y 7.-César Santana Rodríguez.

Pero los principales fueron: Norberto López Silva, alias El Beto e Ivett del Carmen López López, yo tengo por ahí los datos exactos, ya salieron tres, entre ellos Ivett, Víctor Domingo y Cesar Santana, la verdad, ¡que pinche justicia!. Hay cosas increíbles que han pasado en el proceso, los abogados hicieron tiempo, para no sentenciarlos.

Y fíjese que ahí aprendí que siempre que estas cosas pasan; hay alguien cercano a la familia, alguien que sabe cómo se mueve uno, a dónde está uno, todo.

Jaime Cervantes

 

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