-UPAEP advierte que el reto no está en la falta de financiamiento, sino en el uso responsable del crédito y la educación financiera.
Aunque el sistema financiero mexicano atraviesa por un momento de estabilidad y fortaleza, las familias deben actuar con cautela al momento de contratar créditos personales, hipotecarios, automotrices o utilizar tarjetas de crédito, señaló Anselmo Salvador Chávez Capó, profesor investigador de la Licenciatura en Administración Financiera y Bursátil de la UPAEP.
El académico de la Escuela de Negocios, destacó que el acceso al financiamiento continúa siendo uno de los pilares de las finanzas personales, ya que puede representar una herramienta para mejorar la calidad de vida de las familias o convertirse en una fuente de problemas financieros cuando no se utiliza adecuadamente.
“El crédito puede brindar tranquilidad y ayudar a alcanzar metas patrimoniales, pero también puede convertirse en una situación complicada si no existe una planeación adecuada y una comprensión clara de los costos que implica”, advirtió.
El especialista explicó que México atraviesa una etapa de reconfiguración financiera derivada de la reducción de las tasas de referencia por parte del Banco de México.
Recordó que en enero de 2025 la tasa de referencia se encontraba alrededor del 11.5 por ciento, mientras que actualmente se ubica en 6.5 por ciento, lo que genera condiciones más favorables para la contratación de diversos tipos de crédito.
Sin embargo, aclaró que una reducción en la tasa de referencia no significa automáticamente créditos baratos, ya que cada producto financiero incorpora costos adicionales reflejados en el Costo Anual Total (CAT).
Chávez Capó explicó que el crédito de nómina continúa siendo uno de los más accesibles para los trabajadores formales debido a que los pagos se descuentan directamente del salario.
Actualmente las tasas de interés oscilan entre 25 y 35 por ciento, pero el CAT puede elevarse de 32 hasta 48 por ciento, debido a la estructura de amortización en la que durante los primeros meses la mayor parte del pago se destina a intereses.
Por ello, recomendó evitar la contratación impulsiva de este tipo de financiamiento, especialmente cuando las ofertas aparecen de manera automática en aplicaciones bancarias o cajeros electrónicos.
“No hay nada más atractivo que recibir una oferta inmediata de crédito, pero antes de aceptarla es necesario preguntarse si realmente se necesita o si puede resolverse mediante ahorro”, señaló.
Respecto al financiamiento para vivienda, el académico indicó que actualmente existe una intensa competencia entre las instituciones financieras para colocar créditos hipotecarios. Las tasas rondan entre 11 y 12.5 por ciento, mientras que el CAT puede ubicarse entre 13.5 y 15.5 por ciento.
Asimismo, destacó que los bancos han comenzado a eliminar comisiones de apertura y a flexibilizar algunas condiciones para atraer clientes.
En este contexto, recomendó aprovechar las tasas fijas actuales y analizar esquemas de cofinanciamiento entre instituciones bancarias e institutos públicos de vivienda, ya que permiten reducir el monto financiado y mejorar las condiciones del crédito.
“Si una familia tiene el enganche suficiente, este es un buen momento para adquirir una vivienda porque las tasas pueden mantenerse estables durante toda la vida del crédito”, afirmó.
En el caso de los créditos automotrices, Chávez Capó señaló que las tasas de interés se encuentran entre 14 y 18 por ciento, con CAT que pueden alcanzar hasta 26 por ciento.
Sin embargo, destacó una tendencia creciente hacia el financiamiento de vehículos híbridos y eléctricos mediante los llamados créditos verdes, que ofrecen condiciones preferenciales y menores costos financieros.
Además, recomendó realizar un enganche superior al 20 por ciento para disminuir tanto la tasa de interés como el plazo de pago.
El especialista calificó a las tarjetas de crédito como “la reina de los créditos personales”, debido a su amplia utilización entre la población.
Explicó que actualmente las tasas de interés pueden variar entre 38 y 55 por ciento, mientras que el CAT puede alcanzar hasta 78 por ciento.
Ante ello, destacó la importancia de convertirse en un usuario “totalero”, es decir, liquidar el saldo completo en cada fecha de pago para evitar la generación de intereses.
Asimismo, recomendó utilizar las tarjetas principalmente como medio de pago y aprovechar los esquemas de meses sin intereses cuando exista capacidad real para cubrir los compromisos adquiridos.
“Las compras a meses sin intereses pueden ser una herramienta financiera muy útil siempre que exista disciplina y se tenga la certeza de que podrán cubrirse los pagos”, comentó.
Anselmo Chávez enfatizó que el principal desafío para los consumidores mexicanos no es la disponibilidad de crédito, sino la falta de educación financiera.
En este sentido, destacó la importancia de enseñar desde edades tempranas conceptos como el CAT, la planeación financiera y la diferencia entre necesidades y compras impulsivas.
También recomendó utilizar herramientas gratuitas como los simuladores de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), que permiten comparar distintas opciones de financiamiento antes de tomar una decisión.
De acuerdo con el investigador de la UPAEP, el sistema financiero mexicano mantiene niveles sólidos de capitalización y solvencia. Indicó que el índice general de morosidad se ubica entre 2.1 y 2.6 por ciento, cifras que reflejan un comportamiento saludable del crédito en el país.
Asimismo, señaló que la banca mexicana reporta niveles de capitalización superiores al 18 por ciento, muy por encima del mínimo regulatorio del 10 por ciento.
“No estamos frente a un problema de solvencia del sistema financiero. El dinero está disponible y los bancos están preparados para seguir otorgando crédito. El verdadero reto está en que los consumidores sepan elegir correctamente el financiamiento que más les conviene”, puntualizó.
Recomendaciones para un uso responsable del crédito
Entre las principales recomendaciones emitidas por el especialista destacan:
Comparar siempre el Costo Anual Total (CAT) y no únicamente la tasa de interés.
Evitar contratar créditos por impulso.
Utilizar los créditos de nómina únicamente para necesidades justificadas o consolidación de deudas.
Aprovechar las tasas fijas actuales en créditos hipotecarios y automotrices.
Dar enganches superiores al 20 por ciento cuando sea posible.
Utilizar las tarjetas de crédito como medio de pago y procurar liquidarlas totalmente cada mes.
Aprovechar los meses sin intereses de manera responsable.
No destinar más del 30 por ciento de los ingresos mensuales al pago de deudas.
Elaborar presupuestos y utilizar herramientas de planeación financiera.
Finalmente, Chávez Capó subrayó que el crédito es una herramienta valiosa para construir patrimonio y alcanzar metas financieras, siempre y cuando exista disciplina, planeación y responsabilidad.
“El crédito no es el problema. El reto es utilizarlo de manera inteligente. No hay nada más satisfactorio que dormir tranquilo sabiendo que las deudas están bajo control y que se tiene la capacidad de cumplir con los compromisos adquiridos”, concluyó.










