Desde inicios del año, la Facultad de Contaduría Pública de la BUAP lleva a cabo el programa «Conta Verde», para apoyar, promover, coordinar e impulsar actividades interdisciplinarias que fomenten una cultura ecológica en torno a la protección del medio ambiente en esta unidad académica.
El programa surgió por iniciativa de alumnos del Consejo de Unidad Académica, asesorados por la maestra Maricela Reséndiz Ortega, coordinadora de la Unidad de planeación, evaluación e investigación, quien informó algunas de las acciones efectuadas para cumplir con este objetivo:
«Colocar letreros para indicar el cuidado de las áreas verdes, concientizar sobre el uso de papel, invitar a los compañeros a apagar la luz cuando no se ocupe, cuidar los sanitarios e instalar botes para separar la basura».
También, agregó la académica, se instaló un bebedero con el fin «de proporcionar hidratación a los jóvenes, pero con certificaciones que garanticen su calidad e higiene».
El programa también contempla conferencias para promover una conciencia ecológica, campañas de acopio de pilas y celulares para reciclar, así como proveer a los vendedores ambulantes de material informativo para no contaminar con los residuos de grasa y comida.
Hasta el momento «Conta Verde» ha tenido buena aceptación por parte de los estudiantes, tanto así que se adhirieron las Unidades Regionales de Libres y Atlixco, donde se imparte la Licenciatura en Contaduría Pública, destacó Reséndiz Ortega.
En el caso de Libres se efectuará una campaña de reforestación, mientras en Atlixco se creará un invernadero, siendo éste un proyecto que puede ser financiado con el paso del tiempo.
En una segunda etapa del programa, abundó, se invitará a los padres de familia a sumarse desde su casa; esta información se dará a conocer en la Jornada de vinculación escuela-familia que realizará esta unidad académica en próximas fechas.
«Somos contadores y sabemos cuestiones empresariales y contables, pero de igual forma el alumno debe entender su inclusión en temas ambientales y de sustentabilidad», concluyó la maestra Maricela Reséndiz Ortega.








