Al afirmar que la cultura de la transparencia exige un diálogo abierto con los ciudadanos, Juan Pablo Olmedo, secretario ejecutivo de la Red Parlamentaria Latinoamericana pro Transparencia, Acceso a la Información Pública y Probidad, afirmó que hoy es necesaria una renovación democrática y legitimación política de los Congresos.
Lo anterior durante una videoconferencia magistral con la cual concluyó la Cátedra Universitaria en Transparencia «Juan Pablo Olmedo», organizada por la Unidad de Transparencia y Acceso a la Información de la BUAP, en colaboración con la Fundación Konrad Adenauer, que se realizó en el Aula Virtual del Complejo Cultural Universitario y a la cual asistió el Tesorero General de la Institución, Óscar Gilbón Rosete.
El representante de la citada Red, integrada por los Parlamentos de Argentina, Chile, El Salvador, Colombia, Costa Rica, Uruguay y México, señaló que en los últimos 20 años América Latina ha logrado mantener un sistema democrático, sin embargo –dijo- «no debe darse por garantizada la democracia, sino que hay que defenderla y trabajar por ella».
Tras asegurar que a nivel mundial existen carencias institucionales en los Parlamentos, sostuvo que existe la tendencia a promover y formular mecanismos de transparencia en la contratación de personal y rendición de cuentas de los Congresos, camino en el cual se abona desde la Convención Interamericana y la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.
¿Cuál ha sido el trabajo anual del Congreso y de los congresistas?, y ¿cuál ha sido el requerimiento presupuestal y sus implicaciones?, son algunos cuestionamientos que debe responder el Parlamento, como un ejercicio de rendición de cuentas, señaló.
Esta tarea, añadió, requiere de apoyos y estímulos internos, como la creación de comisiones empoderadas para homologar criterios, pues hoy existe la preocupación por una renovación política de la transparencia en los Congresos, dirigida hacia la sociedad civil.
Ligados al Parlamento, Juan Pablo Olmedo consideró que existe un par de temas: los llamados conflictos de interés, aquello que compete a la vinculación del sector privado y el sector público en la toma de decisiones, la declaración de patrimonios, que son aspectos incipientes en las discusiones legislativas y académicas, y la obligación de «transparencia activa» del Congreso, que se refiere a qué tan accesible y comprensible es la información para el ciudadano.
Hasta ahora, afirmó, las reformas al funcionamiento institucional en materia de transparencia y derecho a la información han surgido tras escándalos públicos. Por ello, insistió, la cultura de la transparencia exige un diálogo abierto y permanente con los ciudadanos.
La Cátedra Universitaria en Transparencia «Juan Pablo Olmedo» fue clausurada por la titular de la Unidad de Transparencia y Acceso a la Información de la BUAP, Cecilia Moreno Romero, quien recordó que «si la transparencia tiene un costo, el de la opacidad es mayor», por lo que se pronunció por gobiernos «abiertos», en congruencia con las necesidades sociales y las circunstancias culturales de cada país.
Dicha Cátedra inició el pasado 11 de marzo y concluyó este 15 de julio, lapso en el cual cada lunes tuvo lugar una conferencia, con la participación de ponentes como la doctora Issa Luna, de la UNAM; Ricardo Corona Real, del Instituto Mexicano para la Competitividad y Lilia Vélez Iglesias, presidenta de la Asociación Mexicana del Derecho y Acceso a la Información, entre otros.









