Published On: Vie, Sep 5th, 2014

Con Algo de un tal Shakespeare y Curva peligrosa, el teatro mexicano aborda la obra del dramaturgo inglés

Con Algo de 1
Dos propuestas mexicanas para adolescentes y adultos pusieron a reflexionar al público durante el Festival Iberoamericano de Teatro Infantil y Juvenil con las puestas en escena Algo de un tal Shakespeare y Curva peligrosa.
La compañía Los Tristes Tigres presentó Algo de un tal Shakespeare, una pieza poco convencional que aborda de manera irreverente obras emblemáticas del dramaturgo inglés para invitar al público a conocer el cosmos shakesperiano.
Con frutas y verduras, dos actores recrean la historia de Romeo y Julieta, la cual a pesar de lo trágica, resulta divertida y suscita no sólo risas, sino también carcajadas en el espectador, ya que es contada en lenguaje cotidiano, donde Romeo es representado por un betabel y Julieta con una cebolla de cambray.
Una mesa de una cocina industrial es el escenario donde Adrián Vázquez y Sara Pinet dan vida a esta trágica historia de amor que se desarrolla en Verona y que fue escrita por Shakespeare en 1595, donde dos adolescentes se han enamorado de la persona a la que deben odiar.
La puesta en escena también presenta la obra Titus Andrónicus que, ambientada en la época del Imperio romano, es la obra más sangrienta y violenta del autor británico y cuenta la historia de venganza entre Titus, un general, y Tamora, la reina de los godos.
En esta parte los actores interpretan a los protagonistas, pero también se valen de frutas y verduras para representar al resto de los personajes y terminan presentando apuntes sobre la época en que vivió Shakespeare, para que el espectador tenga mayor referencia sobre el estilo del dramaturgo.
El Festival Iberoamericano de Teatro Infantil y Juvenil, que se lleva a cabo en el Centro Cultural del Bosque, ofreció además una función de la obra Curva peligrosa, la cual cuenta la historia de tres adolescentes, dos de los cuales mueren en un accidente automovilístico.
Bajo la premisa de quién se mata a los 15 años, la puesta en escena aborda la problemática que viven los jóvenes de esa edad, en la cual suceden las cosas por primera vez, como el primer beso y el contacto con el cigarro, el alcohol, las drogas y el sexo.
«Todo empezó como un juego inofensivo», señala Adrián, el único sobreviviente de los protagonistas que a su edad sólo pensaban en «tragarse al mundo» y cumplir 18, y quienes eran muy amigos, «amigos hasta la muerte».
Curva peligrosa, de Pilo Galindo, bajo la dirección de Sandra Félix, también aborda temas como la homosexualidad y el rechazo que aún enfrentan las personas con tendencias sexuales diferentes, pero también de amor, embarazo adolescente y todos los problemas que trae consigo esta situación, como la falta de apoyo de los padres.
El Festival Iberoamericano de Teatro Infantil y Juvenil, donde participan 40 compañías, 20 de México y 20 más de países de la región, continuará hasta el próximo 7 de septiembre, en los distintos recintos del Centro Cultural del Bosque.
Este miércoles se presentan las obras El coleccionista, de Honduras; Una niña con alas, de Cuba; Niños de la danza, Palabras al vuelo, Chuche y la máquina de nubes y Otto, de México, en diferentes horarios a partir de las 9:30 horas.
La entrada es libre y los boletos se entregan una hora antes de cada función. Para conocer los horarios se puede consultar la página http://www.oei.es/teatro/festival.php