Published On: Vie, Sep 5th, 2014

Presentan en México el libro 1914. De la paz a la guerra

De la paz a la 1
El 28 de junio de 1914, aproximadamente a las 11:00 horas, el heredero al trono austro-húngaro, el archiduque Francisco Fernando y su esposa Sofía fueron asesinados en Sarajevo por nacionalistas serbios. Austria pidió entonces ayuda a su aliada Alemania para ir contra Serbia. Rusia salió en defensa de Serbia con el respaldo de Francia. Austria declaró la guerra a Serbia, y Alemania a Rusia y Francia, que pidió a su vez auxilio a Gran Bretaña. Cuando Alemania invadió la neutral Bélgica, Gran Bretaña irrumpió a su vez en un conflicto que se extendió por Europa como una catástrofe inusitada. Todo se escapó de control en sólo 37 días.
Así cuenta la historiadora canadiense Margaret MacMillan cómo sucedió uno de los principales desencadenantes de la Primera Guerra Mundial en el libro 1914. De la paz a la guerra (Editorial Turner), cuya versión en español fue presentada en México este miércoles en el Auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología, con los comentarios de Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes; Javier Garciadiego, presidente del Colegio de México; Carlos Pérez-Verdía, coordinador de asesores de la Secretaría de Relaciones Exteriores, y la autora.
Se trata de una publicación que analiza cómo las fuerzas políticas, culturales, militares y personales llevaron a Europa hacia la llamada Gran Guerra. La Primera Guerra Mundial puso fin a un largo periodo de paz sostenida en Europa: una época en la que se hablaba confiadamente de prosperidad, de progreso y de esperanza. Y sin embargo, en 1914 el continente se lanzó de cabeza a un conflicto catastrófico que mató a millones de personas, desangró las economías nacionales, derrumbó imperios y puso fin para siempre a la hegemonía mundial europea.
Margaret MacMillan (Toronto, 1943), rectora del St. Antony’s College de la universidad británica de Oxford y una de las mayores autoridades a nivel internacional en el estudio de la Primera Guerra Mundial, revela en este libro la compleja red de alianzas, cambios políticos y tecnológicos, decisiones diplomáticas y, sobre todo, personalidades y debilidades humanas que llevaron a Europa al desastre.
El presidente del Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa, señaló que una de las grandes virtudes del libro es las múltiples lecturas que puede tener porque se trata de un texto fascinante. Consideró que es un libro que aborda una de las épocas más decisivas en que se concentra un momento que define los siguientes 100 años.
«Es una publicación que se inscribe en la gran tradición de libros de historia donde es tan importante la investigación y el análisis, como la pluma literaria, el modo extraordinario como se narran los hechos. Estamos frente al mundo de 1914, donde quedan perfectamente descritos los personajes, las ideas, los hechos y los porqués. Y en esto vemos una gran capacidad de la autora para entrelazar todo y darnos un fresco de un momento de la historia del que no hay muchos paralelos».
El titular del Conaculta destacó el retrato que Margaret MacMillan hace de los personajes, pues no sólo se centra en los monarcas, sino también en los ministros de defensa y de relaciones exteriores, en los que se nota cómo sus propias circunstancias personales determinan su papel en esta guerra y sus decisiones. «La lectura de este libro nos lleva a realidades mucho más profundas y explicaciones mucho más reales de lo que fue ese momento en el que, sin duda alguna, la paz destruida es la gran protagonista».
Javier Garciadiego, presidente del Colegio de México, subrayó que la historia diplomática que hace Margaret MacMillan es también historia política, historia social e historia intelectual. «También es historia militar, pero no tradicional de armas, generales y batallas, lejos de ello se aventura con los dos temas más complejos que puede enfrentar cualquier acercamiento histórico a un proceso militar, ya sea en guerras o revoluciones: las causas y las consecuencias».
Durante su intervención, Margaret MacMillan detalló que la Primera Guerra Mundial es un acontecimiento que sigue llamando nuestra atención porque sus consecuencias fueron enormes y porque cambió al mundo, tanto para los países que participaron como para los que no lo hicieron directamente.
«Al cambiar el mundo cambiaron las posturas de distintos países y se abrieron las puertas a cosas que tal vez no hubiéramos querido tener, como el nacionalismo étnico que a veces es muy violento y que se justificó por la guerra y por la autodeterminación, así como por la desaparición de los grandes imperios. También fue una guerra que fomentó nuevas ideologías políticas. Lo ocurrido en 1914 nos puede servir para recordar lo importante que es construir la paz con organizaciones internacionales fuertes en tiempos de paz, y no esperar hasta que irrumpa la guerra», puntualizó la autora.