Published On: jue, Ago 8th, 2019

Buscan articular ex conventos agustinos y centros comunitarios bajo custodia del INAH

Con el fin de intercambiar propuestas, estructurar programas compartidos y alentar su vinculación con los públicos locales, autoridades y personal de los siete ex conventos agustinos, así como de los tres centros comunitarios que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) tiene bajo su custodia, participarán en una reunión de trabajo inédita, con sede en el Museo de Arte Religioso, Ex Convento de Santa Mónica, en Puebla.

Del 8 al 10 de agosto, se congregarán representantes de los antiguos recintos agustinos de Culhuacán, Ciudad de México; de Actopan y de Epazoyucan, Hidalgo; de Acolman, Estado de México; de Santa Mónica, Puebla; de Yuriria, Guanajuato; y de Cuitzeo, Michoacán. También asistirán directivos y personal de los centros comunitarios de Ecatepec, Estado de México; de Tepoztlán, Morelos; y del Museo de los Altos de Chiapas.

La antropóloga física y museóloga Ana Bedolla Giles, informó que la asamblea es convocada por la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones (CNME) del INAH, en aras de articular estos espacios desde la afinidad temática que comparten.

Asimismo, dijo, se analizarán las particularidades y propuestas de los recintos, en función de sus colecciones o de las dinámicas cotidianas de sus poblaciones circundantes.

En este sentido, la investigadora de la CNME señaló que, al ubicarse en poblados rurales de la República Mexicana, o bien en barrios tradicionales de las urbes —caso del antiguo monasterio de Culhuacán, en la alcaldía Iztapalapa de la Ciudad de México—, los ex conventos pueden forjar importantes lazos en sus localidades.

“Si al público se le brindan servicios y conocimientos desde los ex conventos y los centros comunitarios: exposiciones, cursos o talleres de memoria colectiva, éste se corresponsabiliza de la conservación de los monumentos”.

Ejemplificó lo anterior con la exposición Tierra y libertad: ecos del zapatismo en Culhuacán, organizada en 2010, con fotografías, textiles, documentos y otros objetos prestados por la comunidad, materiales que permitieron a los especialistas reconstruir históricamente la estadía del ejército zapatista en ese lugar, hacia 1910.

También mencionó la reciente renovación de las cédulas exteriores del Ex Convento de San Nicolás de Tolentino, en Actopan, Hidalgo, que en paralelo a la muestra Mensajes divinos, manos que los revelan dan cuenta de la historia y la importancia de espacios del ex convento, como el refectorio y la capilla abierta.

A Puebla, exposición sobre origen de la orden agustina en la Nueva España

Uno de los temas de cooperación que se debatirá en la citada reunión es el de las exposiciones, las cuales se busca itineren por los ex conventos mencionados. Es en este rubro que el INAH ya tiene experiencias de éxito, una de las cuales, La cruz y la piedra: primeros pasos de los agustinos en Nueva España, llegará en octubre a su tercera sede nacional: el Museo de Arte Religioso, Ex Convento de Santa Mónica, en Puebla.

Tras presentarse en los ex conventos de Culhuacán y Acolman, en 2015 y 2017, respectivamente, tendrá en la sede poblana un cambio de enfoque, ya que girará en torno a tres ejes principales: la espiritualidad en la orden agustina; el surgimiento del Obispado de Puebla y Tlaxcala en el siglo XVI; y la vida conventual y cotidianidad de las religiosas de Santa Mónica, dado que es el único ex convento de agustinas recoletas bajo custodia del INAH.

La etnóloga Laura Guzmán Vázquez, directora del Museo de Arte Religioso, señaló que a los cuatro módulos base de la exposición: La Fragua, La Espada, La Cruz y El Lenguaje de las Piedras, los cuales narran desde el contexto religioso europeo que antecedió a la conquista de América hasta el establecimiento de las diversas órdenes en la Nueva España, se añadirán los tres ejes temáticos antes citados, así como una sala introductoria.

Esta última, explicó, es un espacio permanente el cual ilustra, por medio de una decena de óleos —entre ellos uno del artista poblano del siglo XVIII, Miguel Jerónimo de Zendejas—, la vida y obra de San Agustín de Hipona. Con motivo de la exposición temporal, esta sala será adecuada en su museografía e imagen gráfica.

El montaje en Santa Mónica tendrá un aproximado de 50 m2 más que su espacio museográfico de Acolman, sumando un estimado de 250 m2, finalizó Guzmán.