
En el Cereso de San Miguel se llevan a cabo estrategias de reinserción social que han permitido brindar oportunidades de empleo a más de mil 300 internos, alternativas de desarrollo educativo así como mantener los vínculos familiares facilitando las visitas al penal. En el marco del Seminario Internacional de Prevención del Delito el director del Centro de Reinserción Social de Puebla Juan Roberto Montes Romero resaltó que para el éxito de dichas acciones se requiere la colaboración ciudadana.
Se dio a conocer que el trabajo del Cereso de Puebla está focalizado en tres ejes: la equidad basada en los derechos humanos fundamentales, la profesionalización del personal así como las acciones que garantizan la seguridad y legalidad en el penal.
Para que la dignificación del proceso de reinserción social sea posible se requiere de la colaboración de todos los sectores sociales. Se destacó que es necesario brindar oportunidades a aquellas personas que han cumplido con un castigo tras infringir la ley.
Basado en lo anterior, se logró la participación de siete empresas socialmente responsables que han generado 500 empleos directos para los internos del penal que sumados a los trabajos indirectos y a la venta de artesanías, lo que mantiene ocupados a mil 300 reclusos.
Como resultado de la simplificación de los requisitos para el ingreso al Cereso, se han incrementado en un 20 por ciento las visitas familiares lo que permite reforzar valores humanos indispensables sin poner en riesgo la seguridad al interior del penal. La vinculación con instituciones educativas como el Tecnológico de Monterrey, la Universidad del Desarrollo entre otras ha permitido aumentar la matrícula educativa en un 57 por ciento, a través de programas que van desde la alfabetización hasta el nivel medio superior y superior.
La Secretaría de Seguridad Pública estatal exhorta a los ciudadanos a participar en las estrategias de reinserción social bajo la sentencia de que todos merecen una segunda oportunidad.









