Con una prolongada ovación y el público de pie, la primera función de A magic flute, en el Teatro Juárez, fue un acto de ilusión, en el cual la flauta y campana mágicas transportaron al público a los terrenos oníricos del amor que permite romper barreras.
El legendario y mítico Peter Brook presenta en México su más reciente trabajo escénico, adaptación libre de La flauta mágica, obra de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), en el marco de la 39 edición del Festival Internacional Cervantino (FIC).
Director de teatro, ópera y cine, y autor del libro Espacio vacío, Brook, uno de los pilares del teatro contemporáneo, refrenda su amor por este arte con un montaje conmovedor que muestra el poder del amor que triunfa sobre cualquier siniestro.
La ópera de tono cómico con recitativos hablados continúa cautivando a quienes la oyen. A magic flute, estrenada en 1791 (dos meses antes de la muerte de Mozart), es una adaptación libre que hizo Brook, junto con Franck Krawczyk y Marie-Hélène Estienne, a la última ópera del genio austriaco, que muestra de manera poética la fuerza que tiene el hombre para alcanzar sus deseos y sueños.
Entre bambúes, Tamino, Pamina, Sarastro, la Reina de la Noche, Papagena y Papageno toman una nueva vida.
En esta ocasión, el relato está planteado como una historia que va dando cambios argumentativos para mostrar la complejidad de los personajes que atraviesan por diferentes pruebas que fortalecen su convicción o muestran su debilidad.
Los actores caminan por el público mostrando el viaje de un joven que, en busca del amor, está dispuesto a convertirse en un hombre, dejar atrás la credulidad para enfrentarse a sus propios miedos y recorrer el camino de la verdad. Roger Padullés, Julia Bullock, Malia Bendi-Merad, Dima Bawab, Virgile Frannais, Patrick Bolleire, Jean-Christophe Born, William Nadylam y Abdou Ouologuem fueron los actores que presentaron las diferentes tesituras actorales que requiere el tratamiento propuesto.
El montaje se presenta como un divertimento que interactúa con el público, incluso dicen algunos diálogos en español. Al lado del escenario, Franck Krawczyk tocó las notas juguetonas al piano.
Acompañado del grupo de actores que forman el Théâtre des Bouffes du Nord, sede del Centro Internacional de Investigación Teatral en Francia (fundado en 1971 junto con Micheline Rozan), Brook presenta un montaje completamente diferente a otras versiones de La flauta mágica, que se ha caracterizado por sus impresionantes escenografías y delicados vestuarios.
En la presente versión mantiene una limpieza escénica, que se apoya en la actuación, música e iluminación, busca crear una conexión más íntima con el espectador y presenta el texto libre de artilugios.
Brook muestra un teatro que se libera de elementos fastuosos, colosales escenografías para observar, de otra forma, el arte teatral, las emociones humanas y vida misma. Este año en Francia, el montaje recibió el Premio Molière a la mejor obra teatral y Brook, el Premio Molière Honorífico por toda su trayectoria teatral.
Peter Brook (Londres, 1925) traspasó el umbral, se convirtió en maestro y guía de generaciones que vieron en él a un hombre excepcional, un genio escénico. Con A magic flute muestra ese arte sublime que traspasa el tiempo y espacio para convertirse en “sagrado”.









