El Instituto de Ciencias de la BUAP (ICUAP), a través de su Centro de Agroecológica y de la preparatoria «Lic. Benito Juárez García», planea establecer un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Cuautlancingo, Puebla, para poner en marcha el proyecto «Educación para la separación, manejo, transformación y aprovechamiento de residuos orgánicos domésticos por medio de lombricompostaje» en ese municipio.
José Cinco Patrón Ibarra, profesor investigador del ICUAP y responsable del proyecto, se reunió con Félix Casiano Tlahque, presidente municipal de Cuautlancingo, para explicarle el trabajo que se realiza en la preparatoria en torno a la creación de lombricomposta.
El investigador mostró todo el proceso de recolección y transformación de basura que se hace en unas camas de blocks de 10 metros de largo, uno de ancho y 60 centímetros de alto, dentro de las cuales se pueden almacenar hasta 10 toneladas de basura.
«Se coloca una capa de 40 centímetros de alto de desechos orgánicos que se cubren con un plástico negro que permite su calentamiento y la fermentación, evitando los malos olores; en dos semanas se destapa y se vierte una pequeña capa de lombrices y pasto; el contenedor se vuelve a cubrir y cada semana se destapa y riega. Mes y medio después se retira la capa superficial del abono y así el proceso continúa hasta que se termina la última capa de alimentos en aproximadamente tres meses», explicó.
Como resultado, continuó, «obtenemos un abono orgánico que se utiliza como fertilizante y que no contiene químicos tóxicos, este producto ya lo ha patentado la Universidad para su venta con el nombre de Vermi BUAP».
Posteriormente, enfatizó que el llevar a cabo esta acción, «tendría un gran impacto tanto ambiental como social, político y económico porque aquello que antes era basura se puede convertir en recursos tanto para Cuautlancingo como para la Universidad».
El académico destacó, además, que el poner en marcha este programa convertiría al municipio en pionero a nivel nacional en la transformación de residuos y que, «reduciría en un 60 por ciento la basura que llega al relleno sanitario debido a que esta cantidad representa a los desechos orgánicos, mismos que se utilizarían para la producción de abono».
Al finalizar la reunión, Casiano Tlahque reconoció la labor e importancia de este proyecto y afirmó que está en la mejor disposición para colaborar junto con la BUAP para su pronta implementación, por lo que en próximos días integrantes del gabinete de gobernación se reunirán con Patrón Ibarra para determinar los aspectos legales del convenio.
Otras de las estrategias que se tienen en mente para este plan de trabajo es iniciar una campaña de concienciación sobre recolección de basura en las escuelas de dicha comunidad, así como instaurar centros de acopio comunitario donde la gente pueda ir a depositar sus residuos orgánicos a cambio de una compensación, ya sea en especie o por algún producto electrodoméstico.










