La colecistitis es el proceso inflamatorio de la vesícula biliar, esta puede ser aguda o crónica; la primera se caracteriza por tener algunas horas o días de evolución, mientras que la última se caracteriza por generar molestias por más de dos meses.
La colecistitis es más frecuente en mujeres de entre 30 y 40 años de edad, después del embarazo, ya que con los cambios hormonales y el crecimiento del útero dificulta el vaciamiento de vesícula que predispone a la formación de cálculos, así lo dio a conocer el doctor Aarón Torre Meza cirujano general del Hospital General Regional No. 36 “San Alejandro” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Puebla.
El especialista explicó que la vesícula se encarga de ser reservorio de la bilis que se forma durante todo el día en el hígado. Cuando comemos hay un estímulo hormonal que estimula la contracción y expulsión de la bilis para favorecer el proceso de digestión.
La bilis está conformada por colesterol, lecitina y sales o pigmentos biliares que se mantienen en equilibrio, pero si alguno se encuentra en exceso forma cálculos o lodo, dando como resultado una vesícula enferma.
Los síntomas que se manifiestan son dolor en la costilla del lado derecho hasta la boca del estómago o en la región dorsal, algunas veces se presenta fiebre, nauseas, vomito de color verde con un sabor amargo, sabor ácido o a metal por las mañanas y cólicos abdominales.
Las causas pueden ser la ingesta de alimentos muy condimentados o con mucha grasa, vivir situaciones de mucho estrés y disgustos generando una reacción a través del nervio vago que estimula la contracción de la vesícula ocasionando que se atore alguna piedra.
El diagnostico se basa en realizarse un ultrasonido de hígado y vías biliares, exámenes de sangre y pruebas de funcionamiento hepático.
El doctor Torre Meza señaló que tratamiento es a base de analgésicos o antibióticos para calmar el dolor, dieta baja en grasa y en casos extremos la extirpación de la vesícula, en donde existen dos tipos de cirugía que son la convencional o la cirugía abierta y la laparoscópica que se apoya por una cámara, diferenciándose porque las heridas de piel son muy pequeñas.
Es de suma importancia para el paciente con colecistitis dejar de ingerir lácteos, salsas, comida condimentada, huevo, chocolate, aguacate, ya que son alimentos irritantes, del mismo modo evitar ayunos prolongados porque son factores generadores de una contracción severa, desencadenante de dolor.
En el Hospital General Regional No. 36 “San Alejandro” del IMSS se llevan a cabo de 120 a 150 cirugías de vesícula al mes, por lo que el doctor señaló que “toda persona que tenga dolor localizado en la parte inferior de la costilla o en la boca del estómago después de haber consumido lácteos, aguacate, salsas, comida condimentada, acuda inmediatamente con el médico, porque puede tener en la vesícula piedras o lodo”.









