
Kiev.-En medio de la persecución a funcionarios del gobierno depuesto, sin un Ejecutivo de unidad nacional y con un Parlamento dominado por una mayoría impuesta a la fuerza, comenzó hoy en Ucrania la campaña electoral por la presidencia del país.
Anticipados los comicios para el 25 de mayo según el nuevo legislativo, de acuerdo con el cronograma divulgado por la Comisión Central Electoral, el proceso de nominación de candidatos y entrega de las inscripciones abre este martes y cierra el 30 de marzo, según el canal Noticias 24 horas.
La fecha fue anticipada por disposición de una nueva mayoría conformada en la Suprema Rada (parlamento unicameral) el sábado pasado, con las hasta ese momento fuerzas opositoras, en una jornada de intempestivas decisiones, tras decretar la destitución en ausencia del presidente Víktor Yanukóvich. Un acuerdo negociado entre Yanukóvich y los líderes de la oposición, con mediación de diplomáticos europeos y rubricado el 21 de febrero, determinó la celebración de las presidenciales anticipadas una vez concluido el proceso de modificaciones constitucionales, con fecha término en septiembre venidero, según el documento base de los compromisos de ambas partes.
De momento, las figuras visibles de la puja presidencial son la excarcelada ex primera ministra Yulia Timoshenko, por la fracción de Batkivschina, y el líder de Udar y boxeador profesional, Vitali Klichko.
Ucrania celebró con anterioridad consultas presidenciales en 2010, cuando Yanukóvich ganó frente a Timoshenko, y conforme a la legislación vigente corresponderían nuevas elecciones en 2015.
Las legislativas se realizaron en octubre de 2012, con una segunda vuelta en cinco distritos electorales el 15 de diciembre pasado, tras irregularidades en la votación.
Desde el inicio de las protestas en noviembre de 2013, las tres fracciones pro occidentales reclamaron la renuncia del mandatario, la disolución del gabinete y el adelanto de los comicios a la presidencia, en una lucha encarnizada por el poder.
Como expresión de la atmósfera de saqueos y persecución que impera en Kiev, hoy fue incendiada la casa del líder del Partido Comunista de Ucrania, Piotr Simonenko, tras ser asaltada por extremistas contrarios a Yanukóvich.
Medios de prensa informaron que en el escenario de los hechos había botellas rotas con una mezcla de gasolina y aceite.
El nombrado ministro de Interior interino tras la deposición de Yanukóvich y la toma del Parlamento, Arsen Avakov, prometió coordinar acciones con Andrei Parubiy y los Autodefensa de Maidán para prevenir nuevos saqueos y conflictos, pero prometió castigo a quienes ordenaron enfrentar a los manifestantes.
Mientras, hoy se espera el arribo a Kiev del subsecretario norteamericano de Estado William Burns, en visita de dos días, que según los medios debe coincidir con la conformación del nuevo gobierno de unidad nacional, según rezaba el acuerdo suscrito el viernes pasado por el presidente Yanukóvich y los líderes de la oposición.
Hasta el momento, ningún integrante del Partido de las Regiones ni del Comunista forman parte del gabinete que debió tener amplia representación a tono con lo pactado.
Jen Psaki, portavoz del Departamento de Estado norteamericano, reiteró la víspera que Washington está listo para ayudar a Ucrania a recuperar la estabilidad económica, incluido el apoyo al nuevo Ejecutivo en negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Las nuevas autoridades de Kiev cifran esperanzas en una inminente ayuda financiera de Estados Unidos y de la Unión Europea (UE), pero los acreedores supeditan los créditos a la aplicación de los recortes neoliberales exigidas por el FMI.
En Rusia, la situación en Ucrania centró hoy la sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad, con toda la plana mayor de las estructuras de fuerza del país y los principales dirigentes, encabezado por el presidente Vladimir Putin.
Durante la reunión «operativa» se enfocó el debate al curso de los acontecimientos en Ucrania, informó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, sin abundar en detalles.
El ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, por su parte, calificó de peligrosos y contraproducentes los intentos desde Europa de imponer a Ucrania una opción, y descartó una injerencia de Rusia en los asuntos internos del vecino país.
Comentó el canciller que su país desearía entender mejor las relaciones de la Unión Europea hacia «nuestros vecinos comunes», en alusión directa también a los planes de la OTAN, en el espacio postsoviético.
Indicó, no obstante, que Rusia comparte el interés de que esa república exsoviética sea parte de la familia común europea y reiteró las preocupaciones de Moscú por los procesos que tienen lugar en esa nación no siempre por la senda constructiva, concluyó el canciller.









