
Las tropas rusas también bombardearon la capital de Ucrania durante la noche y a primera hora de la mañana de miércoles y causan daños en edificios en dos distritos, según el gobierno municipal de Kiev.
Un bombardeo ruso contra un barrio residencial de la capital de Ucrania, Kiev, dejó cuatro heridos leves y daños en varias viviendas, informaron fuentes concordantes. El barrio de Nyvky, situado en la parte de la ciudad más próxima a la línea del frente -a unos 5 km de distancia- fue alcanzado por tiros de artillería el miércoles a primera hora del a mañana. Una casa quedó totalmente destruida e incendiada, y varios inmuebles fueron acribillados por la metralla.
Las fuerzas rusas enfrentan una resistencia “peor que en Chechenia” en Mykolaiv y la mitad de una columna rusa que avanza hacia la ciudad “tiene los pies congelados”, ya que las tropas se ven obligadas a dormir en trincheras heladas debido a la falta de tiendas de campaña, según una llamada interceptada entre un oficial ruso y su superior. El audio deja al descubierto las duras condiciones que enfrenta la fuerza invasora a medida que la guerra avanza en su cuarta semana.
Hasta ahora, Ucrania ha logrado mantener Mykolaiv, una ciudad en la costa ucraniana del Mar Negro, pero en los últimos días Rusia intensificó sus bombardeos. La ciudad es esencial para Vladimir Putin mientras sus tropas avanzan hacia el oeste desde Crimea e intentan tomar Odesa, un objetivo estratégico clave al ser el puerto principal de Ucrania.
El jefe de gabinete del presidente ucraniano pidió a los países occidentales que entreguen “armas ofensivas” como forma de “disuasión” frente a Rusia, antes de la cumbre extraordinaria de la OTAN prevista el jueves.
“Nuestras fuerzas armadas y nuestros ciudadanos están resistiendo con un valor sobrehumano, pero no podemos ganar una guerra sin armas ofensivas, sin misiles de medio alcance, que pueden ser disuasorios”, dijo Andriy Yermak, en un vídeo publicado en Telegram el martes por la noche. “Es imposible defendernos eficazmente durante mucho tiempo sin un sistema de defensa aérea fiable capaz de derribar misiles enemigos de largo alcance”, argumentó Yermak. Sin embargo, “no nos los dan”, lamentó, “igual que no nos dan aviones”.









