
Suman al menos 300 los cadáveres de personas asesinadas no identificadas que se encuentran en dos cajas refrigeradas de camiones en Jalisco, donde las instalaciones forenses están saturadas.
Uno de los camiones estuvo varios días circulando por los municipios de Guadalajara, Tlajomulco y Tlaquepaque, y otro tráiler se encuentra en las instalaciones del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), cuyo director, Luis Octavio Cotero, fue despedido por el gobernador, Aristóteles Sandoval, por considerarlo corresponsable del traslado de los cuerpos.
Tras su despido por el manejo «fuera de protocolo» de los cadáveres, Cotero aseguró que el secretario de Gobierno, Roberto López; y el fiscal estatal, Raúl Sánchez, fueron quienes decidieron guardar los cuerpos en las cajas refrigeradas debido a la saturación de la morgue del IJCF.
La explicación del gobierno estatal es que por la falta de cupo en la morgue del IJCF se rentaron ambos contenedores mientras se construye un panteón y crematorio forense en El Vado, municipio de Tonalá, proyecto rechazado por los vecinos.
La salida de Cotero del IJCF provocó la inconformidad de colectivos de familiares de personas desaparecidas, quienes señalaron que el exfuncionario era ‘uno de los pocos’ servidores públicos que atendía ‘con diligencia y sensibilidad’ los reclamos de quienes buscan a sus seres queridos.
El exdirector del IJCF es una de las víctimas del flagelo de los desaparecidos, pues su hija se encuentra en paradero desconocido desde hace semanas junto a un acompañante mientras hacia una diligencia oficial.









