Pese a la ausencia de Cesc, el Barça volvió a desplegarse a partir de un 3-4-3, sin centrales naturales y con dos interiores que, como de costumbre, tuvieron un alto protagonismo: Adriano y Thiago. Futbolista secundario, las aportaciones de Adriano acostumbran a ser interesantes por su agresividad ofensiva. Ayer marcó el gol, el primero que mete este curso, en su primer tiro y se ofreció con frecuencia. Le perjudicó jugar a banda cambiada, en la derecha, en las situaciones de ataque estático porque el lateral le pudo tapar.
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Thiago se hace mayor









