
Guatemala.-El terremoto de 6,6 en la escala abierta de Richter ocurrido esta madrugada obligó a frenar el tránsito entre Guatemala y México, por el paso fronterizo de Tecún Umán, en el occidente de este país centroamericano.
Según el presidente de Guatemala, Jimmy Morales, el puente que cubre esa ruta sufrió severos daños, cuya magnitud está por definirse, pero mientras tanto se determinó evitar la circulación de transportes de carga por allí.
Informes emitidos luego de la reunión del gabinete, bajo el mando del gobernante, refieren que el movimiento telúrico dejó dos muertos y cinco heridos; además de 330 personas afectadas, 55 damnificadas y al menos 43 viviendas con daños en su estructura.
La incidencia principal fue en los departamentos de San Marco, Retalhuleu, Suchitepéquez y Quetzaltenango, aunque también se reportaron daños menos graves en la capital y otras ciudades del país.
En esos departamentos entró en vigencia la alerta naranja interinstitucional, mientras en Sololá y Totonicapán continúa la emergencia por las lluvias.
Desde el primer sismo, de una profundidad de 151 kilómetros, en se sucedieron réplicas de 3,8 a 5,1 de magnitud en la escala abierta de Richter, precisaron especialistas del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh).
Expertos calificaron el temblor de moderado a fuerte y procuraron minimizar su incidencia insistiendo en que no llega a la categoría de terremoto, término que significa lo mismo que sismo, según la Real Academia Española.
Los desastres derivados del evento de esta madrugada se sumaron a los acumulados luego de varios días de lluvias en este territorio centroamericano, considerado el cuarto del mundo más vulnerable ante los efectos del cambio climático.
‘Lo que necesitamos es la calma, porque estamos haciendo el registro con las instituciones para ver la población que necesita ayuda’, declaró Morales a la radio Sonora.
El gobernante convocó desde temprano al Consejo Nacional para la Reducción de Desastres y al Sistema de Enlaces Interinstitucionales para coordinar acciones en el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COE), entre las cuales destaca el conteo pormenorizado de los daños.
También fueron movilizados tres equipos de respuesta inmediata hacia los departamentos que reportan mayores impactos, sobre todo a Quetzaltenango.
En Guatemala más de tres millones de personas viven en riesgo permanente por la existencia de 10 mil puntos vulnerables a inundaciones y deslizamientos, pero también por la alta sismicidad derivada de la convergencia de las placas tectónicas Caribe, Cocos y Norteamérica, así como de otras fallas geológicas locales.









