
Los oleoductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) están hoy subutilizados debido a la gran cantidad de tomas clandestina que padece el sistema de ductos de esa empresa.
Ello incrementa los costos de transportación y amenaza el abastecimiento oportuno de combustibles.
En septiembre se contabilizaron cuatro mil 183 tomas clandestinas, según el último informe de la petrolera.
De acuerdo con los datos de la empresa, estos números han puesto en riesgo la integridad de los sistemas de transporte de petrolíferos (gasolina, diésel y gas LP).
La red de tuberías de Pemex podría mover tres mil 101 millones de barriles diarios de producto; sin embargo, el promedio real es de apenas mil 442 millones, lo que significa 48.5 por ciento del total de la capacidad porque los sistemas están comprometidos por diversas causas, entre otras, crimen organizado, tomas clandestinas y daños en la infraestructura.









