La Confederación Nacional Agronómica manifestó hoy que se requieren por lo menos 56 mil millones de pesos para resolver los problemas causados en 2011 por el cambio climatológico en México, principalmente la hambruna que ha iniciado en zonas indígenas del norte del país, como en la sierra Tarahumara del estado de Chihuahua.
Lino Velázquez Morales, presidente de la CNA, organismo filial de la Confederación Nacional Campesina, dijo en un encuentro con los medios informativos que el país atraviesa por una de sus peores crisis alimentarias de los últimos 50 años, misma que se agudizará, sostuvo, porque el actual gobierno panista ha mostrado un desdén perverso, y en ocasiones ignorancia, hacia la problemática del campo.
El líder de los más de 120 mil extensionistas rurales que hay en el país lamentó que el presidente Felipe Calderón Hinojosa haya vetado el decreto legislativo que dispone apoyar con 10 mil millones de pesos a los 22 estados afectados por la sequía, y los agrónomos mexicanos, dijo, «vemos con tristeza que sólo se dedique a repartir despensa en un año electoral».
Al pronunciarse porque se revalore el papel de los agrónomos en el desarrollo del sector rural de México, Lino Velázquez Morales afirmó que se requiere desarrollar una agricultura desde el punto de vista del cambio climático, acorde con los cambios sociales y económicos.
El líder de la CNA criticó que en este sexenio únicamente se haya dado limosnas a los campesinos en lugar de enseñarlos a producir y apoyarlos con créditos, maquinaria, programas de comercialización, insumos baratos y con capacitación a cargo de los agrónomos que de esta forma resolverían su grave problema de desempleo que enfrentan.
«Las despensas sólo son paliativos de un problema mayor, que sigue arrastrándose y las condiciones climatológicas seguirán siendo el principal problema, porque no hay capacidad para enfrentarlo con medidas que trasciendan, más allá del asistencialismo y vamos a caer en un círculo vicioso», destacó.
Lo que se requiere, insistió, es una reingeniería técnica y financiera que permita ampliar o crear la infraestructura, obras para detener el agua de lluvia a través de arreglos topográficos que favorezcan nuestros cultivos; dar alternativas en el patrón de siembras; si tenemos escasez de frijol vayamos con toda la fuerza a impulsarlo, o de plano recomendar el cultivo de garbanzo, haba, productos forrajeros para el ganado, lo cual requiere de menos agua», explicó.
Desgraciadamente, concluyó, en estos 11 años de régimen panista, dos periodos de gobierno del Partido Acción Nacional (PAN), hemos podido observar que no les interesa para nada el campo mexicano, pues no hay una política pública para tratar de dinamizar este sector de gran importancia, de tal forma que se convierta en el motor del desarrollo y no en una palanca que jala para abajo a los demás sectores.









