Las dificultades diagnósticas de un padecimiento poco común hacen que los pacientes tengan un estado nutricional deteriorado derivado de los síntomas como: sudoración, fiebre y saciedad temprana o dificultad para tolerar los alimentos; ese estado inflamatorio se relaciona de manera directa con la presencia del síndrome anorexia caquexia.
Las principales causas de muerte en la mielofibrosis son la evolución a leucemia aguda (alrededor del 30% de los enfermos), la progresión de la enfermedad con adelgazamiento severo (caquexia) e intenso debilitamiento, las infecciones oportunistas, las hemorragias, la hipertensión portal (vena del hígado) y los eventos trombóticos (coágulos).
Un panorama ideal de atención para el paciente con mielofibrosis debe contar con un plan de alimentación personalizado de acuerdo a cada etapa de la enfermedad, lo principal en el proceso de educación del paciente y su familia es identificar los nutrientes de una dieta correcta.









