Berlín. La banda británica Rolling Stones puso a bailar a sus seguidores alemanes en la Waldbühne de Berlín, 49 años después de que su intento de dar un concierto en esa misma ubicación fallara de forma estrepitosa.
En 1965 el grupo intentó dar un espectáculo en la capital germana y el resultado fue un fracaso total que tuvo que ser interrumpido tras sólo 25 minutos por duros enfrentamientos entre el público y las autoridades, demoliendo el escenario al aire libre.
En aquella ocasión aún el rock and roll era todavía un género mal visto por los sectores conservadores de una Alemania dividida políticamente y el concierto se vio inmerso en notables tensiones sociales en la ciudad alemana.
«La Waldbühne sigue ahí: su escenario no fue devastado y los escaños no fueron reventados por el público», publicó el sitio web Spiegel Online que además reseñó que en lugar de la destrucción los presentes se entusiasmaron y ovacionaron al vocalista Mick Jagger y a los demás integrantes de la banda.
Spiegel Online concluyó su reporte al opinar que a pesar de estar en edad de jubilación, los Rolling Stones aún tienen todo lo necesario para entretener multitudes, en un concierto con escenografía mínima y pocos efectos de luz pues el grueso del espectáculo lo pusieron Jagger y compañía.









