«Es importante empezar a evaluarnos individualmente e impulsar el desarrollo de la conciencia como una necesidad de plantear una nueva forma de vida», señaló Rigoberta Menchú Tum, Premio Nobel de la Paz 1992, durante su participación en el Foro denominado «Tolerancia, el Valor de la Paz» que organizó la Secretaría General de Gobierno (SGG), encabezada por Fernando Manzanilla Prieto, en el marco del Día Internacional de la Tolerancia, a celebrarse el próximo 16 de noviembre.
Durante su ponencia «Valores ciudadanos y Paz», Menchú Tum precisó que los seres humanos somos poseedores de un código de valores que muchas veces olvidamos. «Acumulamos en el cerebro conflictos para sobrevivir, sin embargo, la vida no se trata sólo de vivir bien, sino vivir en plenitud y activar todas las fortalezas de aquello que nos haga ser felices».
También habló de la importancia de la humildad para obtener conocimientos y valores que mejoren la sociedad: «Si una persona es humilde, aprende de los demás. Hay historias no escritas que pertenecen a los ancestros o a las generaciones que coexisten, historias que ayudan a la humanidad a la constitución de su ser».
La Premio Nobel de la Paz consideró factores para el establecimiento de una mejor sociedad como el respeto, mismo que debe ser aprendido como una práctica para alcanzar una mejor calidad de vida; así como la solidaridad, el diálogo y la tolerancia, con la finalidad de lograr un modelo colaborativo para mejorar la vida a través de la conciencia del actuar individual y colectivo.
La guatemalteca hizo énfasis en la idea de inventar una nueva forma de predicar la Paz, mediante un ciclo de vida individual con valores, en donde cada ser humano sea un actor social de cambio y transformación para facilitar diálogos, mismos que generen diversidad, acercamiento y concientización.
«El simple hecho de facilitar un proceso, ya es una solución, la Paz y la tolerancia son conceptos que hablan de la constante búsqueda de armonía y equilibrio en una sociedad», precisó.
Por su parte, Raphael Steger Cataño, Embajador Eminente de México, durante su ponencia «Conflicto, Paz y Tolerancia», mencionó que la Paz no supone la ausencia de conflicto, sino que la Paz, como un logro social está apoyada por diferentes grupos que suelen ser los más afectados por la violencia, grupos en donde generalmente emanan prácticas de cooperación, solidaridad y ayuda mutua.
«Un conflicto reta a lo estático, fomenta la actividad social y la organización. Un discurso de Paz requiere del fortalecimiento de aspectos positivos que la componen, es la capacidad individual de resolver conflictos sin un desenlace violento», precisó Steger Cataño.
Respecto a la importancia de este Foro, Steger Cataño señaló que la tolerancia es una cualidad de las sociedades para vivir en medio de las diferencias y buscar el bien común aceptando puntos de vista legítimos. «La Paz y la Tolerancia son valores necesarios que deben promoverse de manera urgente; sólo haciendo uso de valores como respeto, tolerancia, igualdad, espíritu crítico y convivencia pacífica lograremos alcanzar algo muy necesario, la Paz. No se puede ser buen negociador y buen ser humano, si no se es tolerante», puntualizó.
La Secretaría General de Gobierno trabaja por fomentar una cultura de tolerancia en donde impere el respeto y la colaboración a favor de una Puebla de Paz y Prosperidad.









