Madrid. El rey de España recibe al presidente de México, Enrique Peña Nieto, en uno de sus últimos actos oficiales como monarca, tras la abdicación anunciada el pasado 2 de junio.
Peña Nieto llegó ayer a Madrid, procedente del Vaticano, como parte de una gira que antes le llevó a Portugal, para realizar una visita oficial en una semana cargada de momentos claves de la sucesión monárquica de Juan Carlos a favor de su hijo Felipe.
El mandatario se reunirá con el rey y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, dirigentes de la oposición y empresarios, participará en una conferencia sobre inversión en México, firmará acuerdos de cooperación bilateral e intervendrá ante el Congreso de Diputados
El programa incluye hasta el martes encuentros con los líderes de los dos mayores partidos de oposición Alfredo Pérez Rubalcaba, del Partido Socialista Obrero Español y Cayo Lara, de Izquierda Unida.
Fuentes diplomáticas adelantaron que el viaje busca ampliar las relaciones bilaterales, impulsar el diálogo político y promover el comercio, las inversiones y la cooperación en diversas esferas.
Con motivo de la visita, el gobierno español decidió conceder a Peña Nieto, el Collar de la Orden de Isabel la Católica y la Gran Cruz de la misma orden a su esposa, Angélica Rivera.
Paralelamente, los partidos políticos españoles se preparan para una sesión del Congreso diputados el próximo miércoles para oficializar la abdicación y dar luz verde a la proclamación como monarca del Príncipe de Asturias, quien reinará como Felipe VI.
En la misma sesión se debe discutir una propuesta de referendo presentada por la izquierda para elegir entre República y Monarquía, a lo cual se oponen los partidos Popular (PP) y socialista Obrero Español (PSOE) que tienen más de 80 por ciento de los curules.
La proyectada consulta popular, sin embargo, tiene el respaldo de la mayoría de la población, según encuesta reciente, y movilizó amplios sectores en demostraciones callejeras a favor del referendo.









