Durante una presentación en la Universidad de las Américas, el secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación para Políticas de Desarrollo Social (CONEVAL), Gonzalo Hernández Licona, reveló que, de 2009 a 2010 Puebla redujo del 65.7 por ciento de su población en pobreza al 61 por ciento, equivalentes a 100 mil ciudadanos menos en condiciones de vulnerabilidad.
Explicó que de 3.6 millones de poblanos en pobreza, equivalentes al 64.7 por ciento del total poblacional, el estado pasó en un año a tener registradas a 3.5 millones de personas, equivalentes al 61 por ciento; sin embargo destacó que de esta última cifra, hay registro de 864 mil poblanos en pobreza extrema, equivalentes al 15 por ciento del total de la población.
A pesar de este ligero repunte, consideró importante que el poder Ejecutivo local redoble los esfuerzos para lograr la cobertura básica en servicios urbanos y atraer mejores inversiones como mecanismo para fomentar el empleo.
«Los niveles de gobierno deben considerar dos medidas importantes para reducir la pobreza, la política social y la política económica, pero también deben diversificar la responsabilidad de combatir la pobreza entre las diferentes dependencias de gobierno y no poner en una sola la responsabilidad de disminuir los indicadores negativos de la sociedad».
Además, Hernández Licona reconoció que, «aunque no existe una relación directa del tema de la inseguridad con la pobreza», es inminente el aumento de la delincuencia, si la sociedad no encuentra las oportunidades necesarias para hacerse de un ingreso seguro y suficiente para cubrir las necesidades básicas.
Finalmente, a pesar de reconocer que los números que presenta Puebla, son incipientes, indicó que son favorables si se les compara con la media nacional, sobre la que recordó que, de 2008 al 2010, México registró el 66 por ciento de su población, por debajo del ingreso mínimo.
ARTURO CRAVIOTO









