
Con la aprobación calificada de la Cámara de Diputados, de la Minuta que fue aprobada por la anterior legislatura federal (Sexagésima Quinta), se da un paso adelante para que sea efectiva la tan anhelada restructuración del Poder Judicial, propuesta por Andrés Manuel López Obrador.
En una sesión de pleno, llevada a cabo fuera de las instalaciones del recinto parlamentario y en la unidad deportiva Magdalena Mixhuca, en aproximadamente once horas, se dio validez a la minuta de decreto y consecuentemente se turnó a la colegisladora Cámara de Senadores, para su correspondiente revisión o en su caso desechamiento o aprobación.
Los discursos dados por los diputados en el transcurso de once horas, unos fueron a favor de la reforma y aclamando la figura de López Obrador, resaltando que los Jueces, Magistrados y Ministros, son corruptos y privilegiados.
Por otro lado, los diputados de minoría, expresaron la gravedad de la reforma judicial, que no solamente va a afectar a los integrantes de dicho poder, sino también a la propia ciudadanía por la forma en que se va a impartir la justicia en México.
Las dos concesiones de suspensión que otorgaron dos Juezas Federales, en diversos juicios de amparo, para evitar la discusión y aprobación de la reforma no fueron respetadas, sino por el contrario el Coordinador de la bancada de Morena, hoy diputado, Ricardo Monreal, mencionó a los medios de comunicación que esas suspensiones de amparo eran violatorias de la propia Constitución y que el Poder Legislativo no se iba a someter “a la dictadura de la toga “, dando sus consideraciones jurídicas respecto a dichas suspensiones provisionales.
No obstante ello, la minuta fue aprobada en sus términos, tanto en lo general como en lo particular, remitiéndose al Senado para sus efectos correspondientes.
El actual Presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, personaje que algunos consideran siniestro para la política mexicana ya también declaró que en la Cámara que preside, existe la mayoría calificada para aprobar la minuta que les fue enviada por los Diputados (se requieren 86 votos).
Pero la realidad es otra, son 43 Senadores de la oposición en quienes estará bajo su responsabilidad aprobar o rechazar la propuesta legislativa (sin alguno de estos, no existe la mayoría calificada para reformar la Constitución).
De esos 43 Senadores, quienes han dicho a los medios de comunicación que rechazarán la minuta correspondiente, existen dudas de algunos, como es el Senador Miguel Riquelme Solís (Priista), quien se encuentra actualmente internado en el hospital, pero también ha manifestado públicamente su rechazo a la reforma judicial.
A final de cuentas, el futuro del Poder Judicial en México, está en manos de estos 43 Senadores, quienes deberán actuar con firmeza y patriotismo, en beneficio de quienes votaron a su favor.
M.D. MIGUEL ÁNGEL TEJEDA ORTEGA.










