
Las refinerías de Petróleos Mexicanos (Pemex) operan con bajas tasas de eficiencia, lo cual es la causa de las altas importaciones de combustibles, principalmente de Estados Unidos.
Falta de mantenimiento e inversión, suspensión no programada de actividades y fallas en los equipos son los factores que han llevado al sistema de refinación mexicano a ubicarse con la tasa más baja de eficiencia del mundo, según estudio divulgado aquí.
En 2017 las refinerías mexicanas operaron a 49 por ciento de su capacidad, nivel inferior a 87,8 por ciento del promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
También por debajo del promedio nivel mundial que es de 83,5 por ciento. México país es superado por las naciones de África, que registraron 59 por ciento del uso de la capacidad de sus refinerías.
Estas estadísticas colocan a México en el último lugar en materia de eficiencia en su sistema de refinación, de acuerdo con un estudio del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
El estado actual de las refinerías es resultado del descuido y la falta de inversión en el sistema de refinación, pues mientras Estados Unidos invierte unos 16 mil millones de dólares anuales y Canadá entre tres a cinco mil millones, México sólo gasta alrededor de mil a mil 200 millones de dólares, dijo Ramsés Pech, experto de la consultoría Caraiva y Asociados.
El próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador planea una inversión millonaria para rehabilitar las seis refinerías existentes y construir una nueva en Dos Bocas, Tabasco, con el objetivo de incrementar la producción interna de gasolinas y reducir las importaciones.









