
El Cairo.-Especialistas de los servicios marítimos de operaciones petroleras de Egipto reflotaron hoy del fondo del mar Mediterráneo el buque que la pasada semana se hundió mientras transportaba a cientos de migrantes irregulares.
Durante el proceso se recuperaron los cuerpos de 33 personas fallecidas como consecuencia del siniestro causado por el exceso de peso en la embarcación, que transportaba un estimado de 450 migrantes, y poseía una capacidad máxima de 150.
Con la adición de las 33 víctimas mortales contabilizadas hoy, el número total de fallecidos en el desastre se elevó a 202.
Entre las 164 personas rescatadas se encuentran 117 egipcios y 47 extranjeros, de ellos 26 sudaneses, 14 eritreos, 2 somalíes, y un sirio. Las posibilidades de hallar más supervivientes son ya prácticamente nulas.
La embarcación, que se volcó a unos 10 kilómetros de la costa norte de Egipto, recibió a los migrantes en alta mar, los cuales fueron transferidos desde pequeños botes de pesca que partieron desde las localidades egipcias de Edfu y Rasheed, en la gobernación de Beheira, y Borg Maghzy, de Kafr El Sheikh.
La pasada semana la fiscalía de la ciudad de Damanhour, capital de Beheira, ordenó la detención de cuatro presuntos responsables del intento de emigración irregular, quienes formaban parte de la tripulación, bajo cargos de tráfico humano, causar la muerte y heridas a otras personas, y usar un buque de pesca para otros fines.
Otros implicados fueron arrestados posteriormente.
Las principales razones citadas por varios sobrevivientes para emprender la travesía descansan se refieren a escapar de la pobreza de sus países hacia Europa. Los migrantes egipcios pagarían unas 35 mil Libras (casi 350 dólares), en tanto los extranjeros abonarían a los traficantes tres mil dólares.
De acuerdo con la Oficina de Naciones Unidas pera los Refugiados, desde 2014 más de 10 mil migrantes han perdido la vida en el mediterráneo en intentos de alcanzar las costas europeas.
Sólo en 2016 la cifra de muertos asciende a tres mil 211.










