«Antes de Pablo Neruda (Parral, Chile 12 de julio de 1904 – Santiago, Chile 23 de septiembre de 1973) la poesía tenía un lenguaje exclusivo, palabras sublimes. Neruda enseña que todo es poetizable, que todo pertenece al territorio sagrado de la poesía. Para los latinoamericanos es una voz que inspira no sólo en el tema del amor y del desamor, sino fundamentalmente en la esperanza, la defensa y la autonomía de los pueblos latinoamericanos», dijo el poeta Hugo Gutiérrez Vega en una velada en la que se recordó al Premio Nobel de Literatura 1971.
En la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes se realizó la mesa redonda Pablo Neruda. A 40 años de su muerte, donde los poetas Homero Aridjis, Hugo Gutiérrez Vega, quienes conocieron en vida al autor de Alturas de Macchu Picchu, y Víctor Toledo hablaron del altercado de Neruda con Octavio Paz, el contexto en el que ocurrió su muerte y el valor de su obra poética.
Homero Aridjis hizo un salto al pasado, a junio de 1972, época en la que había sido nombrado consejero cultural de la embajada de México en La Haya. Recordó que antes de llegar a Holanda hizo una escala en París, le habló a Pablo Neruda, quien fungía como embajador de Chile en Francia. El poeta chileno le recibió, empezó a hablar de poesía, pero lo que se le quedó muy grabado de aquella reunión fue su despedida: «Homero, tal vez esta es la última vez que nos veamos, estoy muy enfermo, tengo leucemia».
«Nos fuimos a La Haya (Homero Aridjis, su esposa e hija). El siguiente año nos enteraríamos del golpe de Pinochet y posteriormente, de la muerte de Neruda».
El escritor mexicano dijo en su participación que gracias a Pablo Neruda se detonó el interés por la literatura latinoamericana y posteriormente el denominado boom. «Curiosamente ha habido una deformación crítica sobre el boom latinoamericano porque se convirtió un boom de novelistas», aseguró.
También evocó el altercado entre Pablo Neruda y Octavio Paz. Dijo, basado en lo que le compartió el poeta Alí Chumacero quien presenció el desencuentro, que el chileno abofeteó al mexicano para después decirle: «tu camisa está más limpia que tu conciencia». «A Paz se le quedó como una ofensa histórica», comentó Homero Aridjis.
Al tomar la palabra, Hugo Gutiérrez Vega, director del suplemento La Jornada Semanal se preguntó: «cuántas generaciones de jóvenes lectores saben de memoria unos versos de los Veinte poemas de amor y una canción desesperada […] La mía memorizó estos poemas, los plagió y los usó para enamorar o para deplorar el fin de un amor. Puedo escribir los versos más tristes esta noche».
Comentó que Neruda da las palabras para expresar el amor, el desamor, la nostalgia, los encuentros y los desencuentros. «En lengua española han sido pocos los poetas capaces de dar a todo un pueblo una manera de expresar lo que siente».
Hugo Gutiérrez Vega recordó que cuando el golpe de Estado al gobierno de Salvador Allende él era el presidente del Comité Nacional de Apoyo a la Unidad Popular Chilena, por lo que estaba cercano al embajador de México en Chile, Gonzalo Martínez Corbalá, quien ya tenía dispuesto un avión mexicano en el aeropuerto de Santiago para que Neruda viajara a México, pero el chileno «le pidió esperar dos días y murió».
Sobre su muerte, Homero Aridjis se refirió, en una suposición, que quizá fue envenenado. «El gobierno no quería que Neruda en México iniciara, aunque moribundo, el movimiento de resistencia contra el gobierno militar de Pinochet».
Por su parte, el poeta y académico Víctor Toledo, leyó fragmentos de su libro El águila en las venas, donde ofrece una visión biográfica de la relación de Pablo Neruda con diversos intelectuales en México como Andrés Henestrosa y a la reconciliación de Neruda con Octavio Paz.
Finalmente Homero Aridjis, al responderle a una joven sobre si Pablo Neruda expresó algún mensaje para los jóvenes, dijo que el poeta fallecido el 23 de septiembre de 1973, siempre en su obra tuvo un mensaje libertario. «Tenía una celebración de las Américas, pero centrada en América Latina. Neruda siempre llevó ese mensaje libertario y eso quedó para los jóvenes».









