El cáncer de próstata es el desarrollo de células indiferenciadas (malignas) dentro de la próstata, más frecuentemente detectadas en la región posterior cerca del recto pero que pueden localizarse en cualquier lugar de la próstata e incluso fuera de ella (metástasis), como en huesos y ganglios linfáticos.
El doctor José Manuel Galicia Ramos, oncólogo y director del Hospital de Especialidades “San José” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Puebla, puntualizó que en este hospital, el cáncer de próstata es la tercera causa de consulta para varones con tumores malignos. Aseveró que actualmente hay aproximadamente 150 casos en control.
Comentó que hay mucha dificultad para realizar el diagnostico pues la próstata es un órgano interno, de ahí la importancia de la pesquisa –estar al pendiente de los síntomas y realizarse su examen de próstata cuando se requiera-.
El doctor Galicia Ramos recomendó que todos los varones mayores de 40 años, se sometan a un estudio de determinación del antígeno prostático y una exploración de la próstata, la cual es a través de un tacto rectal (pues de esta forma se puede palpar la zona y el endurecimiento de la próstata) o bien mediante un ultrasonido para observar cómo se encuentra el crecimiento prostático.
Los síntomas son muy similares entre el crecimiento prostático benigno y el cáncer de próstata; se puede presentar dificultad para orinar, goteo después de orinar, dificultad para iniciar el chorro de la orina, adelgazamiento del mismo, así como levantarse varias veces por la noche a orinar. El oncólogo explicó que el cáncer de próstata habitualmente se disemina hacia los huesos, por ello a veces el primer síntoma es dolor en la cadera.
El cáncer de próstata también tiene cierta disposición genética, por lo que si hay antecedentes de cáncer de próstata o cáncer de ovarios en la familia, el riesgo aumenta.
Finalmente el oncólogo comentó que el tratamiento y la calidad de vida de un paciente con cáncer de próstata van a depender de la etapa en la que se detecte la enfermedad, por ello exhorta a todos los varones a realizarse el examen anualmente a partir de los 40 años de edad o antes si hay alguna predisposición genética.








