
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) lo construye en la región otomí-tepehua, mediante una filial de TransCanadá, mientras los habitantes de esas zonas temen ser despojados de sus tierras y sufrir daños ambientales.
TransCanadá, a través de Transportadora de Gas Natural Huasteca, obtuvo en 2015 la licitación, tras presentar una oferta de 297,19 millones de dólares, considerada la más baja de las recibidas por la CFE.
Según trascendió aquí, la obra transportará gas natural desde el sur de Texas para abastecer a las centrales de generación ubicadas en Veracruz, Puebla e Hidalgo, así como en las regiones centro y occidente del país.
En el foro Agua y territorio, realizado en Pachuca, Lucero Cora, alumna de la Universidad Cultural del Estado de Hidalgo, dijo que de acuerdo con el proyecto la tubería pasará a escasos metros del río Matephé.
El cauce podría ser contaminado y repercutir en todo el entorno natural de la zona, precisó.
Explicó que a pobladores de los municipios de Tenango de Doria y Pahuatlán, la empresa les dio información escasa y tendenciosa para convencerlos de aceptar el paso de la tubería subterránea.
Por su parte, Érick Abraham Ávalos, vecino de San Miguel Tlaxinca, Valle del Mezquital, se refirió a que en los predios por donde pasa la tubería es imposible sembrar árboles frutales, magueyes, nopales y otras plantas típicas.









